Rogelio Rueda, a nombre del Grupo Parlamentario del PRI en el Senado, aseguró que su partido dijo no a la privatización abierta ni simulada de Petróleos Mexicanos (Pemex) y señaló que lo que se ha logrado es "una gran reforma de la que no hay que hablar a ciegas".
En su posicionamiento dijo que hay muchos problemas añejos de corrupción y de camisa de fuerza para la labor de Pemex, que ahora se enfrentarán con la reforma.
"Definimos una postura viable e incluyente y con responsabilidad para buscar el máximo consenso posible".
La idea, destacó el priista que participó en las discusiones en comisiones, es fortalecer a Pemex y con ello al país. Quien gana es México y quien gana con la modernización es el país, todos los mexicanos, aseguró.
El PRI se comporta con responsabilidad en beneficio de la modernización del país, sostuvo.
"Con disposición a los acuerdos y le hemos apostado a una vida institucional que ha hecho de la reforma el mecanismo de la transformación y reconciliación nacionales", dijo.
La reforma y el diálogo como método para avanzar, indicó el senador Rueda.
Por ello, dijo que el PRI se suma a una solución en la que rechaza la privatización y propone la modernización, pero también "rechazamos la polarización y el chantaje".
El PRI, aseguró, propuso respeto absoluto al artículo 27 de la Constitución y "no a la privatización ni abierta ni simulada de Pemex, sí a la modernización y fortalecimiento de Pemex".
mdz