Más de 150 países avalan la primera Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) con su participación en la Conferencia preparatoria, que se celebra en Madrid y que servirá para dar el pistoletazo de salida a la creación de esta organización a principios de 2009.
La secretaria de Estado española de Cambio Climático, Teresa Ribera, señaló, tras el acto inaugural, que esta conferencia va a servir para acabar de ajustar los estatutos de IRENA y las cuestiones logísticas para su puesta en marcha, que tendrá lugar en Bonn (Alemania) .
La agencia fomentará y acelerará el desarrollo mundial de todas las energías renovables de uso sostenible (bioenergía, geotermia, del mar, solar, hidráulica, eólica, etc) , teniendo en cuenta que cada vez resulta más difícil y costoso cubrir la creciente demanda energética mediante combustibles fósiles y energía nuclear.
Uno de los objetivos de la agencia es contribuir a "cerrar la brecha entre el gran potencial de las renovables y su relativamente pequeña cuota de mercado actual, lo más rápidamente posible" .
Ribera destacó que la amplia participación en la reunión se debe al hecho de que las energías renovables tienen sentido, en un momento en que existe una especial preocupación por la situación económica y se apunta al modelo energético de los últimos 150 años como "posible causa parcial de la crisis" financiera.
IRENA aspira a convertirse en una herramienta internacional "lo más abierta posible" , que "necesariamente" tiene que trabajar de manera complementaria con otras agencias y programas de Naciones Unidas u otras instituciones como la Agencia Internacional de la Energía.
Ribera explicó que se trata de poner en marcha una iniciativa de cooperación internacional específica en materia de energías renovables que "va a servir para otros muchos objetivos, como facilitar la tan demandada transferencia de tecnología en el contexto de la lucha contra el cambio climático" .
Va a poner el "énfasis" en facilitar la identificación de las barreras locales e internacionales al uso de las energías renovables y las soluciones tecnológicas y técnicas más adecuadas para cada país, lo que requiere una cooperación internacional intensa.
Más de 1.600 millones de personas en el mundo no tienen acceso a la electricidad y más de 2.500 millones utilizan la leña y el estiércol como únicas fuentes de energía.
Ante esta situación, las energías renovables "ofrecen un potencial enorme" , ya que el volumen de éstas explorables con las tecnologías actuales podría cubrir varias veces la demanda actual de energía a nivel mundial.
Entre las funciones de IRENA destaca la de ofrecer a sus miembros una asesoría específica en la creación y desarrollo de condiciones políticas generales mediante las cuales se puedan fomentar las energías renovables.
En lo que a asesoría política se refiere, IRENA no pretende elaborar por iniciativa propia regulaciones o tratados internacionales, sino que ofrecerá sus servicios sólo a solicitud de Estados miembros o grupos de ellos.
cgb