La secretaria de Estado Condoleezza Rice y su colega mexicana Patricia Espinosa iniciaron el miércoles una serie de diálogos en los que Estados Unidos espera hablar de narcotráfico y una ''cooperación global'' desde la nueva posición de México como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU.
''La relación que se ha desarrollado entre Estados Unidos y México ha sido amplia en los últimos ocho años'', dijo la funcionaria estadounidense, refiriéndose a los años que lleva en el cargo el presidente George W. Bush.
''Hay temas específicos en la agenda, pero creo que desde la nueva posición de México hay también temas más amplios que podemos tratar con un interés global''.
México fue elegido por unanimidad la semana pasada como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas junto con Austria, Japón, Turquía y Uganda, para el periodo 200910.
Rice llegó a este balneario del Pacífico al anochecer para una visita hasta el jueves.
Espinosa no formuló declaraciones a los reporteros que acompañan a la funcionaria estadounidense, con quien más tarde empezó el diálogo en una cena privada.
Hablando en el avión de la Fuerza Aérea que la trasladó desde Long Beach, California, donde hizo una escala para participar en una actividad sobre el papel de la mujer en la vida nacional, Rice dijo que escogieron Puerto Vallarta y no la Ciudad de México ni Washington para dar ''un ambiente más relajado a las conversaciones sobre una variedad de temas amplios''.
Al pedírsele que señalara algunos de esos temas, Rice dijo que ''hay muchos, especialmente los relacionados con el nuevo papel de México en el Consejo de Seguridad'', el trabajo conjunto en la agenda para el desarrollo y comercio, la cooperación en los campos judicial, policial y de seguridad y todo lo que puede incluirse en ''una relación sumamente amplia''.
Más temprano, el subsecretario de Estado Thomas A. Shannon, quien acompaña a Rice, había dicho que el encuentro se debía en gran medida a la ''gran amistad'' que existía entre ambas funcionarias.
Espinosa asumió el cargo hace dos años y Rice, quien terminará sus funciones en enero con el cambio de gobierno en Estados Unidos, hace tres.
Shannon dijo que se tocarán ''todos los aspectos'' de la Iniciativa Mérida, el programa que financia Washington orientado a la lucha contra los carteles mexicanos de la droga, que han reaccionado violentamente a una intensa campaña que con la ayuda del Ejército está ejecutando el presidente Felipe Calderón.
Los casos del muro fronterizo que Estados Unidos está construyendo y los temas de inmigración, con la reciente agudización de las redadas policiales en varias ciudades estadounidenses, ''yo diría que figurarán muy poco'' en la mesa de diálogo, agregó.
Admitió que una de las mayores preocupaciones de México era el tráfico de ''armas pesadas'' desde Estados Unidos, donde prácticamente no existen regulaciones estrictas para su compra.
Shannon desvirtuó las versiones de que Estados Unidos estaba demorando la transferencia de las partidas de la Iniciativa Mérida, aprobada este año por el Congreso.
El plan contempla una ayuda de 1.500 millones de dólares para México, siete países centroamericanos y dos caribeños. Para este año, el primero de su ejecución, el Congreso aprobó 465 millones y para el segundo Bush ha pedido 550 millones.
Los efectos de la crisis de Wall Street también serían ''ligeramente'' analizados por Rice y Espinosa debido a que la única forma en que Estados Unidos podría ayudar a México en ese campo sería ''mejorando nuestra economía y en eso se está haciendo un esfuerzo multisectorial'' en Washington, comentó.
fml