Los resultados arrojaron que 28.6 por ciento de los jóvenes usa el alcohol exclusivamente para encontrar pareja, mientras que 26.2 por ciento recurre a la cocaína para prolongar el sexo. En la muestra fueron selecionados jóvenes que no pretenden ser representativos de este segmento de edad, sin embargo muestran una tendencia en ambientes en los que el consumo de drogas está culturalmente más aceptado y donde menos conciencia existe del riesgo.
"No es coincidencia que mientras que hay jóvenes que beben y luego lamentan las relaciones sexuales mantenidas bajo los excesos del alcohol, también existe un uso consciente de ésta sustancia con la finalidad de encontrar pareja", afirmó Mark Bellis, investigador del centro de Salud Pública de la Universidad John Moores de Liverpool, quien añadió que uno de cada cinco consumidores de cocaína lo hace exclusivamente para explorar sensaciones sexuales.
"Lo más sorprendente es la idea de estos jóvenes, quienes dicen que las drogas están ahí para servirse, para ellos tienen un sentido utilitario", explicó el psiquiatra Amador Calafat, de la asociación europea Irefrea, que dirige el estudio.
El estudio se centra en tres aspectos: las implicaciones de las drogas en la iniciación al sexo, su uso para lograr determinados efectos sexuales y las consecuencias que ello tiene para la salud pública, particularmente la práctica de sexo no seguro.
Por lo anterior, el estudio muestra una fuerte relación entre consumo habitual de drogas y precocidad en el inicio sexual. Las chicas que consumen drogas antes de los 16 años tienen seis veces más posibilidades de haberse iniciado tempranamente en la práctica del sexo; mientras que en los chicos es tres veces más probable.
"No podemos tratar de solucionar el problema del alcohol, de la droga y de las relaciones sexuales no seguras de manera aislada, porque para mucha gente joven las tres cuestiones forman parte de una noche", afirmó el profesor Bellis, en su opinión, hay que cambiar la percepción de las drogas, "deberíamos insistir en que, lejos de lo que creen muchos jóvenes, los efectos que las drogas tienen en el rendimiento sexual son muchas veces negativos", finalizó.
cgb