Los
europeos esperan que la séptima cumbre Asia-Europa (ASEM) que se celebrará el viernes y
sábado próximos en Pekín confirme el compromiso de los países asiáticos con la
reforma del sistema financiero mundial y la lucha contra el cambio climático.
China, anfitriona de la
cumbre, ha propuesto que los jefes de Estado o Gobierno aprueben una
declaración separada sobre la crisis financiera, lo que constituye "una muy buena
señal" , según han comentado altos cargos de la Unión Europea (UE) que
están al corriente de los preparativos.
La declaración sobre la
situación financiera internacional se sumará a otros dos textos de conclusiones
previstos, uno sobre cuestiones políticas y de derechos humanos, y otro sobre
desarrollo sostenible en el que estarán recogidas las posiciones de ambos
bloques sobre cohesión social y cambio climático.
El proceso ASEM,
inaugurado hace doce años en Bangkok, reúne a los miembros de la Unión Europea
y los países de Asia, que suman la mitad del producto interior bruto (PIB) mundial
y casi el 60 por ciento de la población del planeta.
Con él se pretendió
reforzar el pilar más débil de la tríada clave formada por Estados Unidos, Europa y Asia, según han
recordado esta semana diplomáticos franceses.
En Pekín se dará la
bienvenida formal a seis nuevos miembros, Bulgaria y Rumanía del lado europeo,
y Mongolia, India, Pakistán y el secretariado de la ASEAN (Asociación de
Naciones del Sudeste Asiático) por parte asiática, lo que eleva el número
de participantes a 45 (43 países y dos organizaciones internacionales -la
Comisión de la UE y la propia ASEAN) .
Se espera a una
treintena larga de jefes de Estado o Gobierno, lo que situará la asistencia de
esta séptima cumbre ASEM en un nivel muy alto.
El hecho de que sea el
Gobierno chino el que haya propuesto un pronunciamiento aparte sobre la
situación financiera internacional prueba, según un alto cargo de la Comisión
Europea (CE) , que "no es cierto que Asia se desentienda de
esta crisis como hemos leído en algunos medios" .
"Todo lo contrario,
están muy preocupados. Los acontecimientos pueden afectarnos a todos y ellos
están dispuestos a intervenir" , ha asegurado a la prensa este negociador bajo
la condición de no ser identificado.
Se da por descontado que
la recesión que seguirá al hundimiento del crédito afectará a las exportaciones
asiáticas.
China ha dado muestras
hasta ahora de una enorme resistencia a la crisis, pero esta misma semana ha
anunciado un crecimiento en el tercer trimestre del año de "sólo" el 9 por ciento, frente
a casi el 12 por ciento en 2007.
El presidente de turno
de la UE, el francés Nicolas Sarkozy, aprovechará la cita de Pekín para
involucrar a las principales potencias asiáticas -China, Japón e India,
principalmente- en sus planes de reforma de las reglas mundiales del
capitalismo financiero.
La iniciativa de reunir
a los principales actores económicos para discutir "un nuevo Bretton
Woods" -la conferencia que en 1944 sentó las bases del sistema actual-
contó el pasado sábado con el respaldo del presidente de Estados Unidos, George
W. Bush.
Las fuentes europeas no
han sabido precisar si el foro ASEM se pronunciará específicamente sobre la
cumbre financiera deseada por los europeos.
Pero Sarkozy y el
presidente de la CE, el portugués Jose Manuel Durão Barroso, quieren aprovechar
la cumbre euro-asiática para impulsar la idea de una reforma a gran escala de
la gobernanza financiera, incluidas instituciones como el Fondo Monetario
Internacional.
Por lo que respecta al
cambio climático, los europeos también buscan "el máximo grado de
compromiso" por parte de los socios asiáticos.
La UE acaba de confirmar
al máximo nivel su promesa unilateral de reducción de las emisiones de gases de
efecto invernadero (20 por ciento en 2020 respecto a los niveles de 1990 y
30 por ciento en caso de que se sumen otros socios internacionales) , pero
las dificultades económicas ponen en peligro el objetivo de cerrar un acuerdo
entre los Veintisiete antes de que finalice el año.
Algunos de los
interlocutores principales de esta negociación sobre el cambio climático, como
China, India e Indonesia, estarán presentes en Pekín.