Con el propósito de que las nuevas generaciones logren entender las difíciles e incomprensibles circunstancias que por años ha padecido Colombia, el artista plástico Fernando Botero donó al Museo Nacional de su país una colección de obras que plasman el dolor, la violencia, la angustia y la esperanza de mejores tiempos para su pueblo.
En el marco del décimo Festival Internacional Tamaulipas, la Galería del Centro Cultural de la capital tamaulipeca abrió sus puertas a esa magna muestra del conocido artista.
La exposición se titula Botero en Tamaulipas y está integrada por 67 obras entre acuarelas, dibujos y óleos, misma que permanecerá abierta al público hasta el 26 de noviembre.
Contó con el respaldo del Ministerio de Cultura de Colombia, el Museo Nacional de ese país, la Asociación de Amigos del Museo y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes.
A decir de Fernando Mier y Terán Garza, director de este último, la expresión plástica se hace universal cuando gesta nuevas formas y elementos que tocan las emociones, despiertan las conciencias y atañen al interés de todos.
"En su décima edición, este festival trae hasta nuestra tierra la obra de un artista de talla universal, que ha logrado marcar y describir las circunstancias de nuestro tiempo. Botero ha puesto especial acento en todas las situaciones por las que atraviesa su país: júbilo, encanto o profundo dolor, como las que muestra en esta ocasión", enfatizó.
Agradeció al Museo Nacional de Colombia su voluntad para que esta valiosa muestra llegue hasta nosotros, haciéndonos partícipes de una obra que genera conciencia y promueve la paz y libertad.
Manuel Muñoz Cano, secretario de Educación, Cultura y Deporte de Tamaulipas, destacó por su parte la gran satisfacción de contar con la obra de Botero, gran representante de la plástica universal, para el deleite de un público apasionado por descubrir y admirar las expresiones artísticas de todos los puntos del mundo.
Por su parte, María Victoria de Robayo, directora del Museo Nacional de Colombia, expresó que Botero ha dicho en repetidas ocasiones que a pesar de que no reside en su país natal desde hace más de 40 años, se siente muy cercano a lo que en él ocurre y le preocupa la crisis que afronta la nación.
"El maestro Botero, con mucha razón, pensó que esta serie de obras jamás podrían ser objeto de comercialización y que, por tanto, sólo podrían pertenecer al pueblo colombiano para que, conociendo a fondo este tenebroso periodo de nuestra historia, no se vuelva a repetir".
Entre las obras exhibidas se encuentran: Alarido, Sin compasión, Agonía, La muerte en la catedral, Masacre en Colombia, Mujer llorando, Terror, El desfile, Un secuestro, Sin rumbo, Un hijo muerto, Drama, Víctima, Vencida, Verdugo, Carro bomba y Matanza de los inocentes, por citar algunos títulos.
cvtp