Poncho Sánchez Latin Jazz Band le subió, la noche del sábado, el tono y el ambiente a un Festival Internacional Cervantino que para su segundo fin de semana no tuvo el público de otros años, aunque sí las mismas medidas de seguridad de los primeros días de esta edición.
La noche del viernes parecía que la asistencia sería baja, sin embargo, para el sábado los visitantes poblaron más las calles y se dejaron ir hacia una Alhóndiga que tuvo con la banda de Sánchez un lleno que sólo se había visto con la presencia de Joan Manuel Serrat durante la inauguración.
Sánchez, en medio de una noche fría pero llena de estrellas, consiguió prender a los espectadores y con una música que mezcla los ritmos caribeños tuvo bailando por dos horas a la multitud.
Tranquilidad fue la palabra que agentes de policía, federal, local y estatal, dieron a lo largo de las horas. Un total de 44 personas detenidas por faltas administrativas hubo en la noche del viernes, según reportes del gobierno del estado: fueron 40 hombres, en su mayoría mayores de edad. Sólo tres fueron detenidos por cometer algún delito.
Sin cifras definitivas sobre la asistencia, por parte del Festival, en todo caso los eventos del fin de semana -el concierto de Jordi Savall, la coreografía de la compañía Gelabert-Azzopardi, la obra La vida es sueño o la pieza para niños El metal y sus colores, tuvieron lleno, en tanto que en las calles los espectáculos improvisados gozaron de espectadores y las tradicionales callejoneadas fueron esperadas con largas filas de público.
Será hasta la noche del siguiente domingo, para la clausura del Festival, que estas calles y la Alhóndiga de Granaditas vuelvan a encenderse, esta vez con los sonidos de Café Tacuba, banda a la que todos añoran ver en esta ciudad y que seguramente provocó que muchos pospusieran su visita para ese último fin de semana.
cvtp