La lucha contra el narcotráfico "no se va a resolver a balazos y, peor aún, resulta absurdo pensar que es una guerra a ganar", sostuvo el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Socialdemócrata, Jorge Carlos Díaz Cuervo, quien aceptó ser consumidor de mariguana.
En su apreciación, la política del Presidente de la República, de declararle la guerra al narcotráfico, militarizar el país y, por ende, permitir que la violencia se generalice en todo el territorio mexicano, ha sido un fracaso.
"Es una irresponsabilidad tener vigilando las calles del país a la tercera parte de los efectivos del Ejército mexicano. Esto es, 45 mil militares, y más aún cuando las estadísticas nos demuestran que el consumo de drogas en México se ha incrementado 50 por ciento del 2003 al 2008", sostuvo Díaz Cuervo.
El presidente del partido Socialdemócrata estuvo en Querétaro para dar posesión a dirigentes de media docena de comités municipales entre los que se encontraban los de Querétaro, Tequisquiapan y Colón.
Por eso es que en la próxima campaña electoral, uno de los ejes centrales y principales de los candidatos del partido, será la de lograr la regulación de la producción, transportación, comercio y consumo de todas las drogas ilegales que se consumen en el país.
Lo único que hasta ahora no han definido es si se propone que sean todas de una sola vez o si se hace la regularización de manera paulatina.
En entrevista, realizada en un hotel del centro histórico de la capital queretana, Jorge Carlos Díaz explicó que lo equívoco de la política presidencial ha sido el enfocarse a la oferta y no a la demanda de las drogas.
"En todo mercado lo que ordena es la demanda; entonces, mientras siga creciendo la ésta y sea pujante, dispuesta a pagar sobreprecios, la oferta va a encontrar los caminos para surtirla. Metemos a la cárcel a un ‘narco' y salen cuatro", refirió.
Consideró que la mejor manera de combatir el tráfico de drogas es la regularización del mercado con fines terapéuticos, industriales y de consumo regular.
La intención es la de distinguir al comerciante del consumidor y regular, "con un esquema estricto de regularización y etiquetando esa recaudación primordialmente a la prevención del consumo o al fomento del consumo informado y responsable además del tratamiento a las adicciones".
"Habemos muchas personas que consumimos marihuana y que luego la deja, pero a la mayoría de los consumidores de ésta, muy pocos cayeron a la adicción. Además de que es menos peligrosa que el alcohol en sus efectos, pues este último puede generar mucha violencia y los efectos de la marihuana todo lo contrario", dijo.
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