El presidente francés, Nicolas Sarkozy, insistió hoy en pedir una "revisión total" del sistema financiero internacional, y en especial de las instituciones de gobernanza como el FMI, y abogó por someter a supervisión a los "hedge funds" -fondos de inversión escasamente regulados-.
Sarkozy se mostró también partidario de reformar la regulación de las agencias de calificación de riesgos, eliminar los llamados "paraísos fiscales" y comprobar si los salarios de los altos ejecutivos se adecuan a su responsabilidad.
En su intervención inicial en el Consejo Europeo que hoy y mañana reúne en Bruselas a los líderes de la UE, el presidente francés recalcó que "hace falta una nueva forma de capitalismo, basada en valores que pongan las finanzas al servicio de las empresas y los ciudadanos y no al revés".
Sarkozy destacó el papel de liderazgo que está jugando Europa a la hora de responder a la crisis financiera y señaló que, aunque los problemas no se han originado a este lado del Atlántico, también deben ser los europeos los que marquen el camino futuro de reforma.
"Tenemos que asegurar de que los errores de crisis anteriores no se repiten", aseveró.
A su juicio, esta "revisión total" del sistema financiero internacional debe partir de la premisa de que ninguna institución financiera puede quedar exenta de regulación y supervisión.
"Estoy pensando en la regulación de las agencias de calificación de riesgos y en la necesaria supervisión de los 'hedge funds'" , explicó.
También los estándares contables tienen que ser revisados, para garantizar su coherencia con las reglas prudenciales.
Sarkozy subrayó que todas las economías mundiales deben implicarse en esta reforma y apeló, en concreto, a los países emergentes.
También pidió, en este contexto, no olvidar a los países pobres: "no debemos arruinar años de esfuerzo para su desarrollo".
El presidente francés, que lidera este semestre la UE, se sumó a la llamada del primer ministro británico, Gordon Brown, de que "necesitamos un nuevo Bretton Woods", en
alusión a la localidad estadounidense donde en 1944 se acordó la creación del FMI y el Banco Mundial.
El nuevo sistema de gobernanza de las finanzas mundiales tiene que tener, reseñó, la adecuada legitimidad política, para garantizar su capacidad para responder a los retos globales.
Para poner las bases de esa reforma, volvió a pedir la convocatoria de una cumbre internacional antes de final de año, "preferentemente en Nueva York, donde todo comenzó".
Ese será el punto de partida para adoptar una agenda y fijar los objetivos y valores de esa gran reforma, concluyó Sarkozy.
fllq