Ante la pérdida de empleos en los Estados Unidos el sector más afectado será el de los migrantes "porque serán los primeros que se quedarán sin empleo, además de que se reducirán las posibilidades para nuevos trabajadores y se acrecentará el sentimiento antiinmigrante", dijo al IMER el doctor en ciencia política por la Universidad de Berkeley, Dwight D. Dyer.
Dyer dijo que entre los estadounidenses es posible que se generalice "el sentimiento ya existente de que los inmigrantes indocumentados estén quitándole el trabajo a los contribuyentes".
En algunas zonas como Nueva Orleáns, donde se realizan los trabajos de reconstrucción tras el huracán Katrina, aún se requerirá mano de obra de migrantes, pero la oferta no será suficiente y los migrantes tendrán que regresar a sus lugares de origen debido a la falta de oportunidades y al ambiente hostil en su contra, estimó Dyer, actualmente investigador de El Colegio de México.
Doctor en ciencia política, Dyer consideró que las acciones contra los indocumentados aumentarán "en el sur de los Estados Unidos donde tienen mayor fuerza los republicanos y tienen mayor eco los sentimientos antiinmigrantes".
De acuerdo con Dyer, algunas zonas, como California, "las redes sociales y de apoyo que se han formado a lo largo de los años servirán a los migrantes mexicanos para paliar los efectos negativos de la crisis ya que en esas localidades hay más migrantes naturalizados, mayor conciencia de participación e incluso ya forman parte de la clase política".
Asimismo, respecto del retorno de migrantes a sus países de origen, Dyer consideró que esto traerá presión a los gobiernos locales y nacionales ya que es muy posible que los paisanos que vuelvan traigan consigo nociones de organización social distintas y quieran aplicar esos sistemas en lugares en los que no existe esa cultura.
cgb