El capitán de la selección mexicana, Rafael Márquez, dijo hoy que el árbitro del partido ante Jamaica fue muy complaciente al permitir algunas entradas fuertes y que había que jugar con precaución.
"Por un momento el árbitro costarricense Walter Cordero fue muy complaciente y en Europa eso no se ve", señaló el jugador del Barcelona tras la derrota 1-0 ante Jamaica.
"El balón estaba muy flojo y la agresividad del equipo rival también hace que tengas un poco de precaución".
"Es complicado jugar en la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de Futbol (Concacaf) por sus fuertes entradas como las de Jamaica, que te exponen a una lesión fuerte, pero vamos sólo Osorio salió con un esguince", dijo el mexicano.
En contraste dijo que el Tricolor tuvo vocación ofensiva y buscó el empate.
"Presionamos todo el encuentro para buscar el marcador, tuvimos quizá un mejor manejo de la pelota, posesión, ellos buscaron el contragolpe".
El defensa mexicano admitió que es una derrota para preocuparse, pero se mostró tranquilo al indicar que "se hizo lo que se pudo, quizá faltó un poco de suerte, quizá no nos alcanzó".
"Me voy contento porque el equipo mostró carácter, fuerza y luchó los 90 minutos para conseguir el empate", subrayó.
El comentario de Márquez contrastó con el del guardameta Oswaldo Sánchez, quién afirmó "a veces salimos a jugar muy bien como en el Azteca y aquí no se que pasa".
gdh