La decisión de entregar este año el Premio Nobel de la Paz al ex presidente de Finlandia, Martti Ahtisaari, "regresa a la intención original del premio", dijo al IMER Guillermo Ruiz Stovel, historiador y economista por la Universidad de Pennsylvania.
Stovel explicó que los dos años anteriores la entrega del premio no se relacionó directamente con la paz, ya que primero se entregó a Mohamed Yunus, banquero que otorgó microcréditos a gente pobre, y después al exvicepresidente estadunidense Al Gore y el panel internacional del cambio climático.
Lorena Ruano, profesora del Centro de Investigación y Docencia Económicas, dijo también al IMER que Martti Ahtisaari debe ser reconocido por su trabajo "en temas de secesión ya que se ha distinguido por ser un mediador" y destacó su participación en conflictos separatistas en Iraq, entre las comunidades chiítas y sunitas.
Ruano, doctora en relaciones internacionales por la Universidad de Oxford, dijo que el comité que decidió entregar el Nobel al expresidente finlandés "está poniendo en relieve la desintegración de los Estados, lo que es probablemente uno de los temas más serios que hay en términos de seguridad nacional".
"Hay que poner atención en este tipo de conflictos, que luego son tan intratables, porque se trata de minorías que no quieren ser oprimidas por mayorías, pero que ponen en peligro un Estado", concluyó Ruano.
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