En el ambiente se esparcía cierto sabor español pero llegaba cargado de una brisa salada, tan cálida que todo permitía sentir la vitalidad y el ensueño de Campeche, estado invitado al 36 Festival Internacional Cervantino que abarrotó la Alhóndiga de Granaditas con su magia, sus mujeres, su baile y sus sueños mexicanos.
Casi como un carnaval mestizo en la que no faltó la trova y otros ritmos populares que remitían al mar, bailarines, músicos y creadores campechanos demostraron que la calidez está en cada corazón y que arribaron a Guanajuato con todo el deseo de compartir su fiesta y brindar una "Noche de Campeche" innolvidable.
Sorprendió que el vestuario no solo fueran esos trajes blancos bordados con coloridas flores, portados por mujeres bellas, sonrientes y animosas que destilaban sensualidad; también hubo trajes de faldas cortas y brillantes, de faltas amponas con holanes.
Todo hecho para compartir sus danzas folclóricas y su música interpretada por el Gran Ballet del Gobierno del Estado de Campeche y el Ballet Zentzontle de la Universidad del Estado de Campeche, acompañados por la Charanga Típica del Maestro Xan Ríos.
El Gran Ballet creado en 2004 con el objetivo de rescatar, conservar y difundir la rica cultura de Campeche, la integran 60 bailarines y músicos que promueven las raíces culturales de su estado, uniendo en un mismo espectáculo danza, teatro, música y poesía, se ha especializado al paso del tiempo en representar los bailes ancestrales, en los que se puede apreciar el encuentro de la cultura maya con española, la francesa, la caribeña y la africana.
Entre las piezas interpretadas por la compañía destacó la vaquería campechana, jaranitas, palmares campechanos y el sarao, un baile con el que los españoles intentaron sustituir las danzas mayas con danzas españolas.
Por su parte el Ballet de la Universidad del Estado de Campeche, que está dedicado a difundir la gran variedad de bailes y ritmos propios del Estado, realizó un recorrido por la identidad campechana, con su mestizaje, mitos e influencia española; donde no faltaron las guarachas, las comparsas con jícaras, flores, botellas en la cabeza, sombreros, paliacates y listones.
mzr