México debe contener el crecimiento de la producción de biocombustibles mientras no se aseguren los controles para evitar afectaciones en precios de alimentos, daños a la biodiversidad y las emisiones de gases de efecto invernadero.
El presidente del Instituto Nacional de Ecología (INE) , Adrián Fernández Bremauntz, mencionó que de acuerdo con el Banco Mundial (BM) el precio de los alimentos aumentó 83 por ciento en los últimos tres años, y el 30 por ciento del aumento experimentado por los precios de los comestibles es atribuible a los biocombustibles.
El presidente del organismo, dependiente de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) , destacó que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió el documento de criterios para la bioenergía sustentable en el que se encuentran nueve puntos que deben analizarse .
Entre ellos destacan las implicaciones para el desarrollo agro industrial y la creación de y empleos y para la salud pública, así como los aspectos de género y las implicaciones para la seguridad alimentaria.
Durante un taller de información sobre la situación actual de los biocombustibles a nivel mundial señaló que la producción actual de caña nacional no sería suficiente para producir etanol que desplace 10 por ciento de las gasolinas utilizadas en el país.
Asímismo, precisó que en el caso de Estados Unidos toda la producción de maíz de ese país sólo sustituiría 10 por ciento de la demanda de gasolina utilizada en esa nación.
Sin embargo, Fernández mencionó que a pesar de ello México no está en contra de los biocombustibles sino a que se produzcan mal, ya que no pueden producirse si significa producir más emisiones de gases de efecto de invernadero.
Aclaró que "sí hay lugar para los biocombustibles en México como el etanol y el biodiésel, pero se tienen que contemplar aspectos sobre una mayor eficiencia en los lugares donde se destinarán las plantaciones de los insumos para este tipo de combustibles.
cgb