Los abusos sexuales contra las niñas en las escuelas de países en desarrollo están prácticamente institucionalizados en África, pero también en América Latina y Asia, reveló un informe de la ONG Plan Internacional, dedicado a la infancia.
Muchas niñas, algunas de sólo 10 años, son víctimas de abusos sexuales en escuelas, señaló Plan Internacional, organización que ha lanzado la campaña "Aprender sin temor", dirigida a acabar con todo tipo de violencia en las aulas.
La ONG señala que "la mayoría de víctimas" de abusos, prácticamente institucionalizados en África, "están demasiado asustadas, avergonzadas o traumatizadas" para denunciarlos y, en cualquier caso, las autoridades educativas no suelen investigarlos.
Las escolares se ven obligadas a mantener relaciones sexuales con sus maestros, que las amenazan con malas calificaciones, indicó el documento.
Plan cita a una niña de El Salvador. Ana, de 19 años, que fue abandonada por sus padres y cuenta como, antes incluso de llegar a la adolescencia, fue sometida a abusos deshonestos por su profesor.
"Mi abuela me puso en la escuela y me dijo que obedeciera al maestro. Crecí pensando que, si no lo hacía, me castigarían", relató.
Cuando el profesor le pidió que se quedara después de clase, y que le dejara que la tocara porque era "como un padre", obedeció. En ese momento tenía 10 años.
La ONG señala que las agresiones sexuales, incluidas violaciones, a escolares se encuentran extendidas en el mundo, y se calcula que cerca de 350 millones de niños son víctimas de alguna forma de violencia.
El informe publicado, mismo que coincide con el lanzamiento de la campaña en Colombia, Tailandia, Kenia y Senegal, se centra en tres áreas: violencia sexual, violaciones a cambio de buenas notas y castigos físicos.
Las niñas suelen sufrir agresiones sexuales, mientras que los niños por lo general son blanco de los castigos corporales, dice la ONG, que señala que aún hay 90 países en el mundo que autorizan el castigo físico.
Las víctimas de estos tipos de violencia tienen más probabilidades de suicidarse, y muchas mueren a consecuencia de las heridas sufridas o por complicaciones posteriores, por ejemplo en el embarazo o si son contagiadas de SIDA.
La campaña de Plan, que durará tres años, aspira a persuadir a los Gobiernos para que ilegalicen cualquier forma de violencia en los colegios, y prevé trabajar con los educadores para crear un clima de confianza en las aulas y hallar otras alternativas de castigo.
La campaña, que pretende captar fondos para invertir en los países en desarrollo, trabajará directamente con cinco mil escuelas en 40 países.
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