Las pugnas entre las corrientes en el PRD se reactivaron tras la debacle que tuvo en Guerrero, del cual Gerardo Fernández Noroña culpó a Guadalupe Acosta Naranjo y exigió su inmediata renuncia a la presidencia nacional provisional.
"No hay ninguna sorpresa por los resultados que se han dado en las elecciones de presidentes municipales y de diputados locales, era un resultado que se veía venir y está pagando el partido", indicó en conferencia de prensa.
Dijo que todo ello se debe al sectarismo e incapacidad del perredista perteneciente a la corriente Nueva Izquierda, liderada por Jesús Ortega y Jesús Zambrano.
"Manuel Añorve dice que le agradece a Manlio Fabio Beltrones su apoyo, en verdad debería agradecérselo a Guadalupe Acosta Naranjo, porque Nueva Izquierda y Acosta son responsables centrales de que sus aliados, los priístas, estén recuperando posiciones muy importantes
en Guerrero", puntualizó.
"No es posible que se aprueben alianzas con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y con el Partido Acción Nacional (PAN) y no se materialicen las alianzas con nuestros aliados, valga
la aparente redundancia, que son el PT y Convergencia", señaló.
Destacó que eran evidentes todas las mediciones que había previo a la definición de candidaturas que apuntaban a que el candidato más acertado era Luis Walton Aburto y "nuestro sectarismo, nuestra necedad le abrió las puertas al PRI para que regresara".
vsg