El reciente Premio Nobel de Medicina fue recibido por unos con champaña y a otros con amargura, pese a las pronósticos. El científico francés Luc Montagnier, galardonado hoy con el premio Nobel de Medicina por el hallazgo del virus del Sida, se mostró "feliz" con el galardón y aseguró que le quedan años de investigación para "descubrir otra cosa quizá tan importante" .
"Esto es una etapa, estoy feliz, pero me quedan años para buscar otra cosa quizá tan importante" como el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) , aseguró a la televisión France 2 Montagnier desde Abiyán, donde le sorprendió la concesión del Nobel.
Otro ganador, el alemán Harald zur Hausen celebró con champán el galardón que le otorgó hoy el Instituto Karolinska de Estocolmo por su descubrimiento sobre el cáncer cervical, aunque lamentó que la vacuna contra la enfermedad sólo esté al alcance del mundo occidental.
"La vacuna es aún demasiado cara. El mundo occidental se la puede permitir, pero sigue siendo un gran problema para los países en vías de desarrollo" , dijo el científico, tras conocer que había ganado el galardón por las investigaciones que permitieron relacionar el Virus del Papiloma Humano (VPH) con el cáncer cervical.
Pero no todo es felicidad, mientras el presidente de Alemania, Horst K"hler, destacó en su carta de felicitación la "excelencia científica" del alemán Harald zur Hausen, quien hoy recibió el Premio Nobel de Medicina, hubo quien se quedó a la sombra, pese a todo.
El virólogo estadounidense Robert Gallo fue mencionado más de una vez como uno de los descubridores del virus que causa el sida, el VIH, aunque hoy fueron distinguidos con el premio Nobel de Medicina sus colegas franceses Luc Montagnier y Francoise Barré-Sinoussi.
Y esto no pasó desapercibido, pues Gallo fue el científico a quien se conoció por el descubrimiento del virus. Fue Gallo quien en 1984 ocupó los titulares en todo el mundo: los NIH dieron a conocer que el científico había descubierto el virus del sida (llamado en ese entonces HTLV-III) . Incluso logró desarrollar un análisis de sangre para los pacientes.
Pero en 1994 se cerró una especie de "acuerdo de paz científico" . Le concedió a las dos partes (franceses y estadounidense) los mismos ingresos por la patente de la prueba del Sida.
En vistas al premio concedido ahora sólo a Francia, Joachim Denner, del Instituto Robert Koch en Berlín, dijo: "Para todos los que lo recibieron (el Nobel) es un premio merecido. Sin embargo, hubiera sido más diplomático incluir a Gallo" . Agregó que Gallo trabajó muchos años de forma intensiva en el tema. Los franceses, en cambio, lo hicieron en menor medida.
La investigadora del Instituto Max Planck de genética molecular Karin M"lling opina parecido: "Gallo aportó mucho a la investigación del virus, pero el descubrimiento fue claramente de Montagnier y Barré-Sinoussi" .
Con información de agencias.
cgb