Aviso Oportuno inmuebles | empleos | vehículos | varios
Buscar en: EL UNIVERSAL
El Universal
Sociedad

Denuncian bailarinas exóticas hispanas abusos en EU
Se quejan de condiciones de explotación, hostigamiento sexual por parte de los clientes e incluso violencia

+A A -A
 
AP
El Universal
Nueva York, EU. Lunes 06 de octubre de 2008
11:45

Luces de neón que iluminan la pista de baile de centros nocturnos, jóvenes latinoamericanas que a cambio de 10 a 40 dólares acceden a bailar, es la escena común en algunos vecindarios de inmigrantes en la ciudad de Nueva York.

Son locales que proporcionan una fuente de empleo para mujeres inmigrantes y una opción para hombres, que dejan sus hogares para llegar a Estados Unidos y en ocasiones, buscar compañía en alguno de estos sitios.

Esta forma de entretenimiento es perfectamente legal, las bailarinas no se prostituyen, sin embargo algunas de ellas dicen que los clubes tienen un lado más oscuro. Se quejan de condiciones de explotación, hostigamiento sexual por parte de los clientes e incluso violencia.

Una bailarina de 24 años fue muerta a tiros recientemente en Queens, y uno de los locales más grandes de este tipo en la ciudad es ahora objeto de una investigación federal.

Para muchas bailarinas, el estigma de trabajar en esos clubes representa el mayor problema.

''Algunas veces, la gente o los clientes dice que somos prostitutas, pero no lo somos. Sólo bailamos'', dijo Tania Zárate, bailarina de un club en Queens.

La forma de bailar puede ser más o menos sensual en algunos lugares. Algunos de ellos exigen que las mujeres utilicen uniformes entallados. En otros centros, visten con pantalones vaqueros y camisetas. También hay personal de seguridad, para controlar a los clientes que no respeten las reglas.

Muchos de estos lugares no pueden considerarse clubes nocturnos en el sentido estricto del término. Son bares que cuentan con una pista, donde las mujeres reciben dinero a cambio de bailar con alguien.

La idea de mujeres que bailan con un hombre a cambio de dinero tiene una larga tradición.

Durante la Depresión, los hombres en muchas grandes ciudades iban a los salones ''taxi-dance'' y pagaban a cambio de bailar. En aquel entonces, cada pieza costaba 10 centavos, y la mayoría de las mujeres provenía de Europa Oriental.

Actualmente, las mujeres vienen de México, Ecuador, Colombia, República Dominicana y otros países latinoamericanos. Suelen ser madres solteras que emigraron para apoyar económicamente a la familia que dejaron en su país de origen.

Carla Ramírez, de 26 años, casada y con tres hijos, dijo que comenzó a bailar en un club poco después de llegar de su natal Ecuador. Añadió que le oculta su verdadero trabajo a su esposo, "el piensa que trabajo en un restaurante'', dijo.

Los hombres con quienes baila en un club en Queens son en su mayoría jornaleros latinoamericanos. Otros son albañiles, jardineros y trabajadores de restaurantes. Muchos llegan a los clubes todavía con sus botas y pantalones de trabajo.

Un jornalero de 41 años, quien pidió que se le identificara sólo como Emilio, pues no quiere que se sepa que frecuenta los clubes, dijo que algunas veces gasta cientos de dólares por noche, bailando, bebiendo y haciéndose acompañar por las mujeres.

En cuanto a la seguridad que hay en estos sitios, ésta quedó de manifiesto en diciembre del 2007, cuando Adriana Valderrama, de 24 años, murió baleada, mientras que su compañero de baile resultó lesionado. Nadie ha sido detenido por el asesinato de la joven, quien bailaba en el "Tulcingo Cafe", y los investigadores creen que el atacante huyó a México.

Sumado a los abusos y violencia a la que se ven expuestas, las bailarinas enfrentan otros riesgos como la explotación laboral.

Una demanda contra el "Flamingo", un club nocturno de música tropical en Queens, señala que los dueños del bar no pagaron salarios ni horas extra, colocaron un sistema de video en un vestuario para vigilar a las bailarinas y les ordenaron pagar tarifas de hasta 11 dólares para entrar al lugar, además de sancionarlas con multas si llegaban tarde o faltaban un día.

La ex bailarina colombiana Diana Trejos, quien también presentó la demanda, dijo que las mujeres debían cumplir obligaciones de empleadas, incluidas horarios, presentación de justificantes médicos si faltaban al trabajo por enfermedad, y tenían que comprar uniformes para celebraciones especiales.

mcm/

 
 

PUBLICIDAD




DIRECTORIO | CONTÁCTANOS | CÓDIGO DE ÉTICA | PUBLICIDAD | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO | HISTORIA
EL GRÁFICO | MINUTO X MINUTO | EL MUNDO | MÉXICO | ESTADOS | DF | FINANZAS | SOCIEDAD | PYMES | DEPORTES | ESPECTÁCULOS | CULTURA | ESTILOS | CIENCIA | COMPUTACIÓN | MENÚ | AUTOPISTAS | DESTINOS | SALUD | TU DINERO | GUÍA DEL OCIO | DISCUSIÓN | MULTIMEDIA | VIDEOS © 2000 - 2008
Todos los derechos reservados. El Universal Compañía Periodística Nacional. De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.
EL UNIVERSAL | aviso-oportuno.com.mx | AGENCIA INTERNET | CONEXIÓN TV | CONEXIÓN RADIO | VE FUTBOL | tVa | EL UNIVERSAL EN YOUTUBE | CIRCULO UNIVERSAL | EL UNIVERSAL MÓVIL | LÉENOS EN RSS