Periodistas de distintos países denunciaron hoy que la impunidad de la que gozan los culpables es el principal fenómeno que alienta los asesinatos de informadores que, en lo que va de año, ya ascienden a 32.
Reporteros y responsables de medios de comunicación analizaron la seguridad de los periodistas en el ejercicio de su profesión en un seminario que, bajo el título de "Morir por informar" , se celebró en el marco de la 64 Asamblea Anual de la Sociedad Iberoamericana de Prensa (SIP) .
El debate se centró en la seguridad, tanto en países con conflictos armados como Irak o Afganistán, como en los que aunque no existe una guerra declarada los informadores están expuestos a la violencia de grupos paramilitares o narcotraficantes (Colombia o México) .
El moderador, Enrique Santos, de "El Tiempo" de Bogotá (Colombia) , destacó la preocupación de la SIP por el fenómeno de la impunidad, al que definió como "una ley del silencio" que lleva a la autocensura.
"No quiero morir para informar" . Con esta afirmación comenzó su intervención Giuliana Sgrena, periodista italiana que fue secuestrada en Irak en 2005.
Un mes después, tras ser liberada, el coche en el que viajaba hacia el aeropuerto fue tiroteado en un control estadounidense, en el que resultó muerto el agente que la acompañaba.
La reportera subrayó que en estos momentos es imposible informar de los conflictos de una manera independiente y se mostró en contra del llamado "periodista empotrado" , que es como se denomina al informador que desarrolla su trabajo acompañando a los soldados.
Sgrena denunció la impunidad que existe con los asesinos de periodistas y destacó que hay que afrontar el tema a nivel internacional, ya que la opinión pública no puede ignorar esas situaciones.
El director del Instituto Internacional de Prensa (IPI) , David Dadge, consideró que la seguridad del periodista es la salvaguarda de la información ya que, según alertó, "al perder al mensajero perdemos también el mensaje".
Dadge alentó a los medios a que aparten la incomodidad de hablar de sí mismos para dar más publicidad a los incidentes con periodistas, y a que trabajen más en la seguridad para reducir unas estadísticas que convierten al periodismo en una profesión tan peligrosa.
Fernando Castelló, periodista de la Agencia Efe durante más de 20 años y actual presidente internacional de 'Reporteros sin Fronteras' (RSF) , puso de relieve el hecho de que en dos terceras partes del mundo los periodistas son asesinados, encarcelados o secuestrados.
Denunció asimismo la indiferencia de los poderes públicos en muchos países y dibujó una situación general en la que reina la impunidad, tanto en los asesinatos como en las desapariciones.
Niko Price, director editorial para América Latina de la agencia Associated Press (AP) , relató la situación de México, "uno de los lugares más peligrosos para ser periodista" , y manifestó que la política de los medios de no informar sobre los narcotraficantes o de limitarse a los comunicados gubernamentales puede parecer una rendición.
No obstante, Price señaló que a veces admitir la imposibilidad de hacer un periodismo real es más honesto y más seguro para los periodistas que fingir que se está haciendo un periodismo que ya no es posible.
sc