La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) solicitó al secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván, reparar el daño moral y material, otorgar seguridad social y analizar la reubicación de los tres militares retirados del Ejército por ser portadores del VIH.
En la recomendación 49/2008, dirigida al titular de la Sedena, por el caso de los tres elementos retirados del servicio militar por inutilidad, concluyó se violaron los derechos de igualdad y de no discriminación.
Por ello pidió se deje sin efectos el procedimiento de retiro de los tres elementos de las fuerzas castrenses y se elabore un dictamen clínico para reportar el grado de avance de la enfermedad en esas personas,y se les practiquen exámenes para valorar sus aptitudes físicas y mentales.
Ello, indicó en un comunicado, con el fin de resolver su reubicación, de acuerdo con el grado y la especialidad obtenida durante su carrera, además de que se les proporcionen las prestaciones de seguridad social que les correspondan, en particular, el servicio público de salud.
También recomendó se capacite al personal de la Sedena para que en la aplicación de las normas se logre una eficaz protección de los derechos humanos, y que se adopten medidas de carácter preventivo, para evitar se repitan actos de discriminación similares a los que dieron origen a la intervención de la CNDH.
El organismo consideró que en ese caso se violentaron los derechos en cuanto a razones de salud, previstos en la Constitución Mexicana que prohíben toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades y la condición social o de salud, entre otras.
De igual forma, acreditó la violación a los derechos de legalidad y seguridad jurídica previstos en los artículos 14 de nuestra Carta Magna.
Los militares agraviados, de los cuales se omitieron sus nombres por motivos de confidencialidad, presentaron su queja ante la CNDH el 27 de julio de 2007, el 1 de agosto de 2007 y el 29 de febrero de 2008, respectivamente.
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