Al rechazar los actos vándalicos durante la marcha de ayer, en conmemoración al 2 de octubre de 1968, el presidente de la CDHDF, Emilio Álvarez Icaza Longoria, también mostró su preocupación porque los jóvenes detenidos por estos hechos, presentan golpes.
Incluso uno de los muchachos tiene fracturada la nariz.
Luego de que dos integrantes del organismo fueran agredidos por vándalos, en el mismo evento, no obstante de ir plenamente acreditados con chalecos que los identificaban como personal de la CDHDF, Alejandro Espinosa -quien tuvo que ser suturado en la oreja- y un reportero, Luis Alberto Linares, presentarán las denuncias correspondientes.
La Comisión investiga un total de seis quejas presentadas por las detenciones de los presuntos responsables de los desmanes registrados durante la marcha en repudio a la matanza de Tlatelolco.
Las quejas, indicó el ombudsman, son contra la Secretaría de Seguridad Pública y se refieren a detenciones arbitrarias, intervención de personal vestido de civil, golpes, lesiones que tardan en sanar menos de 15 días, a excepción del lesionado en la nariz.
Álvarez Icaza manifestó su preocupación también, por la probable participación de personal sin identificación en las detenciones.
"La CDHDF no acompaña las manifestaciones de vandalismo, la agresión a la autoridad, el robo, son señales preocupantes y de alarma, absolutamente censurables", pero dejó claro que no son expresiones del movimiento estudiantil.
Resaltó que el gobierno de la ciudad hizo una estrategia de acompañamiento disuasivo, y tuvo una actuación ejemplar de contención, pero consideró importante que se tomen medidas de ascenso cuando se detectan grupos violentos, de manera que no se dejen correr.
"Habrá que revisar las estrategias que toma la autoridad para que no se repitan hechos de esta naturaleza, agresión a los bienes inmuebles, el nivel de violencia de estos grupos de provocadores, prácticamente de actos delictivos de estos jóvenes", agregó.
mma