Más de 200 militantes del PRI de este municipio clausuraron simbólicamente las obras de remodelación de la plaza cívica Dr. Gustavo Baz, quienes acusaron al gobierno local de destruir el patrimonio histórico y advirtieron que no permitirán que este espacio público sea concesionado a la iniciativa privada.
Pablo Basáñez García, dirigente municipal de la CNOP, dijo que el gobierno local pretende convertir la plaza Gustavo Baz en un espacio de comercio, por lo que "no dejaremos que sigan haciendo negocio con nuestros impuestos".
Los inconformes, con globos blancos y pancartas de protesta, marcharon desde la sede de su partido en el municipio y rodearon la plaza Gustavo Baz, en cuya cerca metálica colocaron letreros de clausura simbólica de los trabajos de remodelación de la misma.
"No respetan a los ciudadanos. Esta plaza es patrimonio de los tlalnepantlenses y quieren pasar nuestras estatuas a otros puntos. Le recomendamos, señor presidente municipal, que lea la historia de nuestro municipio, para que recapacite y dé marcha atrás", propuso Manuel Camacho Rodríguez, dirigente de la organización Vecinos Unificados del Valle de México A. C.
Los manifestantes corearon consignas como "Tony ratero no tienes llenadero" y amenazaron continuar con movilizaciones para evitar la supuesta privatización de la plaza Gustavo Baz Prada.
Agregaron que decenas de árboles serán talados y las 16 estatuas de héroes patrios serán donadas a escuelas del municipio, al igual que otra escultura que simboliza la unión de dos pueblos, monumentos que son patrimonio de la localidad.
A su vez, el gobierno local informó que la "revitalización" de la plaza requiere inversión de 109 millones de pesos, obra que será realizada por una "empresa mexicana" a la que se concesionó la operación del nuevo estacionamiento subterráneo.
Agustín Rosales Barriga, secretario de la asociación Propietarios de Inmuebles, Comerciantes y Empresarios de Tlalnepantla, dijo que solicitaron vía transparencia información sobre la concesión de la plaza a particulares, aunque en la respuesta que obtuvieron no está legible el nombre de la empresa concesionaria.
Por último, Rafael Garduño Garduño, cronista auxiliar de Tlalnepantla, dijo que a lo largo de la historia del municipio grupos ciudadanos se han opuesto a cambios, como cuando fue construido el estacionamiento subterráneo en 1982, aunque por lo general las obras impugnadas han beneficiado a la comunidad.
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