"¡Eres una p..!", "¡Para qué te doy más dinero si echas a perder la comida!", son frases que Estela escuchaba cotidianamente de Luis su marido, el que "eso sí, nunca me golpea".
Estela pensaba que la violencia eran sólo los golpes, que el negar dinero para los gastos de la casa, los insultos, los gritos y aún el silencio o la ausencia de su pareja, son formas de agresión; fue hasta que estos maltratos la llevaron a tener un desgano y cansancio permanente, "solo quería estar dormida".
En el estado de México, el Instituto de Atención de Víctimas de Delito atendió a cinco mil 500 personas durante el último año, 80% de las cuales son víctimas de abuso sexual y maltrato intrafamiliar, de este porcentaje alrededor de 2% son hombres; 20% restante son víctimas de secuestro, robo con violencia, deudos de personas que fallecieron en situaciones violentas, informó en entrevista, Rosa María Saldívar Pérez.
Más de 600 mujeres que han sido víctimas de violencia en sus hogares acudieron al Centro de Exposiciones del Parque Naucalli a escuchar una conferencia sobre autoestima y dignidad, que organizó el DIF municipal, presidido por Bethan Stone.
El DIF realizó una encuesta en este municipio, en el que 70% de las mujeres entrevistadas reconoció vivir en un entorno de violencia en sus hogares, lamentablemente 10% de ellas se negó a salir del circulo de violencia en el que viven; 4.2% de estas vivían situaciones de alto riesgo en el que peligraba incluso su vida y la de sus hijos, informó Erika Martens Ortiz, subdirectora jurídica de este organismo de atención a la infancia y a la familia.
De 24 mujeres que ya habían recibido golpizas que dejaron huellas de segundo y tercer grado, que incluso ponían en peligro su vida, "sólo tres accedieron a denunciar a su agresor y a recibir apoyo jurídico y terapéutico" del DIF, el resto siguen viviendo situaciones de peligro dentro de sus propios hogares, lamentó la subdirectora.
La violencia se presenta en todos los estratos sociales, pero en la clase media y alta las mujeres ocultan socialmente que son víctimas de violencia "y sólo lo tratan con sus terapeutas", sin embargo la crisis económica ha propiciado que cada vez sean más las que se acerquen al DIF a solicitar apoyo jurídico y psicológico, indicó Erika Martens.
Lamentablemente aún faltan muchos Ministerios Públicos sensibles para recibir y atender denuncias por violencia intrafamiliar, reconoció la subidrectora jurídica del DIF de Naucalpan.
Lesiones y su castigo:
Lesiones de primer grado: son golpes que no dejan marcas. El agresor sólo paga una multa, que depende de sus ingresos
De segundo grado: moretones, golpes y lesiones que son visibles y tardan más de 15 días en sanar. El agresor debe ser encarcelado, pero puede salir bajo fianza.
De tercer grado: son las lesiones que dejan cicatriz, que ameritan hospitalización e incluso ponen en peligro la vida , implica una pena que va de cinco a 10 años de prisión.
*Fuente: Rosa María Saldívar Pérez, directora del Instituto de Atención a víctimas del delito.
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