Los
barcos camaroneros que zarpan o arriban a los muelles del puerto de
Mazatlán, son sometidos a rígidas inspecciones por elementos navales,
para evitar que sus tripulantes, los utilicen para sacar o introducir
drogas a Sinaloa.
El comandante de la Cuarta Regional Naval, Jose Gabriel Martìnez
Berriel manifestó que pese a lo extenso del litoral sinaloense, se
mantiene una vigilancia continua, tanto en actividades de pesquería
fortuita, como en problemas de contrabando marítimo de armas de fuego y
enervantes.
Sobre el caso del camaronero Caracol 111, con matrícula de Mazatlán,
cuyos tripulantes fueron detenidos, a 121 millas náuticas al suroeste
de de la Bahía de Huatulco, en el Estado de Oaxaca, con casi cuatro
toneladas de cocaína, en una doble bodega, las autoridades judiciales
federales investigan a los pescadores.
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