Ya no queda ningún lugar donde esconderse de la crisis financiera en Wall Street. El lunes pasado los mercados de Latinoamérica entraron en pánico, y esa reacción sugirió que incluso las economías emergentes más dinámicas están convirtiéndose en víctimas de la crisis.
Las operaciones se detuvieron brevemente en el mercado de valores de Brasil luego de que sus acciones comenzaran a desplomarse en caída libre. Los mercados de toda Latinoamérica también cayeron en picada, con grandes pérdidas en México, Argentina, Colombia y Chile.
Al tiempo que el impacto del desastre en Wall Street se propaga, las economías emergentes parecen ser cada vez más vulnerables. Hace no mucho, se estimaba que dichas "economías maravilla", aparentemente incontenibles, saldrían ilesas de la crisis en los países más avanzados -o que incluso los ayudarían a superarla-.
Cuando la crisis crediticia que comenzó en Estados Unidos se tornó más seria el año pasado, las economías emergentes en un principio siguieron funcionando sin mayores contratiempos. Durante más de un año, al tiempo que las economías desarrolladas se desaceleraban hasta alcanzar un ritmo sumamente lento, los países del llamado BRIC -Brasil, Rusia, India y China- se las arreglaron para mantener las cosas funcionando.
Economistas incluso hablaron de un "desfase" histórico que estaba liberando a las economías emergentes del desempeño de Estados Unidos y de otros países ricos. Sin embargo, esas opiniones parecen ahora algo prematuras.
Cada vez son más preocupantes las tasas de desaceleración de las economías emergentes, la disminución de las exportaciones y la inestabilidad de los mercados. De Río a Moscu, y de Hong Kong a Mumbai, las economías que recientemente eran las consentidas de los inversionistas globales están viendo como los costos de sus préstamos se disparan y sus valores se desploman.
Las economías vinculadas más de cerca con Estados Unidos han sido las más afectadas. En México el crecimiento se desaceleró marcadamente al tiempo que los mexicanos que trabajan en Estados Unidos enviaron menos dinero a sus hogares. La bolsa de valores de México cayó 6.4% ayer, y en lo que va del año ha caído 18.9%.
"Si el rescate se sigue aplazando se acelerará la velocidad en la que Wall Street comience a afectar la vida en las calles", dijo Benjamin Tal, economista senior de CIBC World Markets. Eso podría desatar una "desaceleración significativa" en las economías emergentes al tiempo que los consumidores estadounidenses comienzan a gastar menos, disminuyendo la demanda de productos de centros manufactureros como China.
Claudio Brocado, especialista en mercados emergentes de la firma Batterymarch Financial Management, en Boston, dijo que a largo plazo los mercados emergentes están en mejores condiciones que en crisis financieras anteriores porque esta vez no están en el epicentro del problema.
Sin embargo, la volatilidad de las economías emergentes las hace más propensas a impactos como la desaprobación del paquete de rescate por parte del Congreso de Estados Unidos el día de ayer.
No obstante, algunos de dichos países se siguen sintiendo confiados de que la crisis no los alcanzará.
"Algunas personas en Brasil parecen creer que estamos en el paraíso y que nada podrá afectarnos", señaló Celso Funcia Lemme, un importante economista de la Universidad Federal de Río de Janeiro. "Pero sabemos que en una economía globalizada, nadie es una isla".
Esa verdad se está abriendo paso por todo el mundo en vías de desarrollo. Aunque los países BRIC pronostican un crecimiento continuo, se estima que su empuje pierda fuerza como resultado de la debilidad en la demanda global de sus mercancías, servicios y bienes manufacturados.
JPMorgan señaló este mes que los inversionistas están retirando su dinero de mercados emergentes y estimó que el crecimiento en esos países se desacelere marcadamente durante el año 2009.
La agencia calificadora de riesgo Standard & Poor's indicó que los pronósticos de crecimiento económico, inflación y cuenta corriente están empeorando en todas las economías emergentes, lo que aumenta las probabilidades de un deterioro en su calificación de deuda.
Michael Hartnett, experto en mercados emergentes en Merrill Lynch, dijo que después de mantenerse en pie durante meses, la demanda nacional, también, comenzará a desplomarse al tiempo que los consumidores y las empresas de mercados emergentes comiencen a perder la confianza.
Las economías emergentes quizá "fueron las últimas en caer en el vórtice del sobreendeudamiento" de Wall Street, "pero también cayeron". (Traducción: Mariana Toledo).
hab