La nueva constitución de Ecuador tiene aspectos positivos, "por ejemplo, una amplia declaratoria de principios y derechos de vanguardia, pero también tiene aspectos preocupantes que, puestos en una balanza, pesan más", dijo al IMER Mauricio Rodas, doctor en jurisprudencia por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Rodas explicó que el nuevo texto constitucional, aprobado en un referendo el 28 de septiembre pasado aumenta los poderes del Presidente: "Ahora va a poder reelegirse de manera inmediata y podrá disolver el Congreso cuando a su juicio considere que esté obstruyendo de manera reiterada el Plan Nacional de Desarrollo".
Maestro en Administración de Gobierno por la Universidad de Pennsylvania, Rodas consideró que la nueva constitución "rompe con el equilibrio entre poderes y además podría servir como un mecanismo de presión política para que el Congreso tenga que actuar de determinada forma".
La nueva constitución confiere al Estado poderes "discrecionales" -enfatizó-"para la expropiación de bienes y establece que podrá hacerlo por causas de utilidad pública o interés social".
Rodas agregó que no se explica "a qué se refiere exactamente el interés público o el interés social" explícito en la nueva constitución, "lo cual le podría dar un amplio margen de interpretación del Estado y ha provocado preocupación en los sectores productivos en Ecuador".
cgb