Unos mil 200 indígenas colombianos han sido asesinados desde agosto de 2002, en coincidencia con los seis años que lleva en el poder el presidente Álvaro Uribe, informó hoy en Bogotá una organización no gubernamental (ONG) .
La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) denunció el número de crímenes de aborígenes en este periodo al repudiar y condenar la muerte de Raúl Mendoza, gobernador de una reserva de la etnia paez tiroteado el pasado domingo en la ciudad de Popayán.
Mendoza ejercía como gobernador del cabildo El Peñón, situado en la población de Sotará, y había sido consejero mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y presidente de la asociación de cabildos de dos nuevos asentamientos del pueblo Paez, también conocido como Nasa.
El CRIC advirtió el lunes al informar de este crimen de que el dirigente de los paeces había recibido graves amenazas de muerte por liderar movimientos de recuperación de tierras en el Cauca, departamento del que Popayán es capital.
"Con el compañero Raúl Mendoza son cerca de mil 200 indígenas masacrados durante el Gobierno de la Seguridad Democrática (política eje del Ejecutivo de Uribe)" , indicó la ONIC en una declaración pública.
La ONG consideró que se trata de "crímenes que tipifican el genocidio" al que están sometidos los pueblos indígenas de Colombia y que "han quedado en la más absoluta impunidad" , ya que "no existe al menos un criminal judicializado por estos hechos" .
Los pueblos aborígenes no se quedarán cruzados "llorando el genocidio y la complicidad o incapacidad del Estado colombiano para hallar a los responsables" , continuó la misma fuente, que anunció que llevarán sus muertos a la Corte (Penal) Internacional.
cgb