El subcomandante de la policía municipal de Playas de Rosarito, Samuel Martínez Espinoza, fue ejecutado por un comando de hombres armados la noche del jueves, cuando se dirigía a su domicilio.
En Tijuana, con menos de dos horas de diferencia, cuatro policías fueron atacados con armas largas, con saldo de tres heridos de gravedad y ninguno de los agresores detenidos.
El mismo jueves, en Ensenada, otro grupo de hombres armados acribilló a plena luz del día a tres individuos que transitaban por una céntrica vialidad, de acuerdo con información de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
Cuando se dirigía a su residencia en la colonia Lucio Blanco de Playas de Rosarito, el subcomandante de la policía rosaritense fue interceptado y acribillado por individuos que viajaban en al menos cinco vehículos donde lograron darse a la fuga.
El automóvil que manejaba el funcionario presentó al menos 200 impactos de arma al parecer calibres .223 de R-15 y 7.62 de AK-47 o cuerno de chivo.
En diciembre del 2007, sicarios intentaron asesinar al secretario de Seguridad Pública de ese municioio, Jorge Eduardo Montero Álvarez, en su propia comandancia. El jefe policiaco salió ileso pero uno de sus escoltas falleció en el ataque.
Ataques en Tijuana
Poco antes, en Tijuana, en dos hechos diferentes, comandos armados atacaron a cuatro agentes municipales, con saldo de tres de los oficiales gravemente heridos.
En el primer caso, Fabián Díaz y Julio Rojas Serna fueron atacados cuando arribaban a una tienda de abarrotes, y en el segundo, desconocidos dispararon contra los oficiales Cristian Rojas y Javier Calderón cuando transitaban por el bulevar Insurgentes.
En ambos lugares, personal de peritos localizó casquillos de arma de diferentes calibres.
La tarde del jueves, otro comando armado acribilló en una colonia de Ensenada a tres hombres. Dos fallecieron en el lugar de los hechos y el tercero murió mientras recibía atención médica.
La PGJE informó que las víctimas fueron atacadas desde dos vehículos en movimiento, mientras tripulaban su propia unidad. En el lugar se localizaron nueve casquillos calibre .38 súper y a pesar de que se puso en marcha un operativo, no se dio con los homicidas.
cgb