Tomás Borges, miembro de la Policía Federal Preventiva (PFP), ha participado en operaciones encubiertas en los programas
contra la delincuencia organizada en México, señaló que la lucha de los cuerpos policiacos fracasa por la corrupción de los mandos medios y superiores.
Cuestionó que en operativos como el desplegado en Sinaloa no se hayan obtenido resultados ni se haya detenido a los presuntos narcotraficantes.
"(Hace falta) un mapeo delincuencial para que supieran
dónde golpear, esa información se dio al traste porque apesar de que
hay despliegue en Sinaloa no se han agarrado a las personas que se
estaban investigando en ese instante, es frustrante cuando te enteras
que muchos de tus jefes reciben dinero, que están arreglados y que tú
eres un peón.
"A muchos agentes de inteligencia les toca morir en la
calle y mueren como perros, cuando matan a un compañero y lo primero
que dicen los medios o la gente es: lo mataron porque estaba en cosas
chuecas, cuando no saben lo que hay detrás", señaló.
En cuanto a la corrupción policiaca dijo que "mucha gente de escritorio no sabe lo que es estar
en la línea de fuego, que se le mande del DF al norte y a los del norte
al sur, eso ocasiona gastos, eso da pie a que muchos compañeros se
corrompan, que digan: 'parece que a la institución no le intereso,
estos cuates me están ofreciendo ayuda, son buena onda, me están dando
dinero, mejor me quedo con estos cuates, el 70% está corrompido y los
que no son nuevos".
En entrevista con la BBC de Londres, Borges cuestionó la falta de vocación y de preparación de algunos policías.
"A la policía entra gente que no tiene trabajo, no tiene vocación, que
nada más está buscando unachamba, no hay vocación de héroes, una vez
un compañero me dijo: es una guerra perdida ya de antemano, estos
cuates nos están matando como moscas y nosotros todavía seguimos
jugandole al policía", aseguró.
De los operativos en Sinaloa el policía comentó: "te
dan una orden de operaciones, te dan caso, lo que haces es ir a
monitorear los domicilios que te dan, tomar fotografías, hacerte pasar
por lugareño, entrar a los bares donde se juntan los sicarios, ganarte
la confianza, echarte una cerveza con ellos, sin que parezca que estás
sacando información ellos te la dan, en el caso de Sinaloa ellos sabían
donde vivía el patrón, en donde operaba determinado sicario".
acs