Un fiscal militar en Guantánamo renunció debido a que su oficina suprimió evidencia que podría haber exculpado a un detenido afgano.
El fiscal, el teniente coronel del ejército Darrel Vandeveld, ahora respalda una moción de la defensa para que se desechen los cargos de crímenes de guerra que pesan contra Mohamed Jawad debido a la presunta conducta indebida del fiscal, de acuerdo con Michael Berrigan, uno de los abogados defensores.
El fiscal principal, el coronel del ejército Lawrence Morris, rechazó que su oficina haya retenido evidencia y dijo que Vandeveld le dijo que dejaba su puesto por ''razones personales''.
''Todo lo que se tiene es a alguien que está decepcionado debido a que sus superiores no captaron la sabiduría de sus recomendaciones en un caso'', dijo Morris.
Jawad, que fue capturado en Afganistán cuando tenía 16 ó 17 años, enfrenta un juicio por presuntamente arrojar una granada que hirió a dos soldados estadounidenses y a su intérprete afgano en diciembre del 2002. Si es condenado enfrenta cadena perpetua como máxima pena.
En una declaración presentada a la defensa, Vandeveld dijo que los fiscales sabían que Jawad podría haber estado drogado antes del ataque y que el Ministerio del Interior afgano dijo que otros dos hombres habían confesado cometer el mismo delito, señaló Berrigan.
Las autoridades en el Pentágono rechazaron proporcionar una copia de la declaración.
Una vocera del tribunal indicó que Vandeveld no quiso hacer comentarios.
''Decidió que ya no podía fungir éticamente como fiscal en este caso ni tampoco para la Oficina de Comisiones Militares'', dijo el mayor de la fuerza aérea David Frakt, abogado de Jawad nombrado por el Pentágono. Indicó que Vandeveld había respaldado llegar a un acuerdo en el caso y liberar a Jawad poco después.
Frakt dijo que ha solicitado que Vandeveld ofrezca testimonio el jueves en la audiencia de Jawad previa a su juicio, pero al ex fiscal se le negó la autorización a volar a la base naval estadounidense en el sureste de Cuba.
Al menos otros tres fiscales de Guantánamo han dejado sus puestos ante acusaciones de conducta indebida.
vrs