Nuevas preocupaciones por el rescate gubernamental más grande de la historia provocaron una drástica caída de los mercados bursátiles el lunes, al tiempo que un debilitado dólar desató una estampida frenética hacia las materias primas en momentos en que los inversionistas se mantienen nerviosos por la salud financiera de Wall Street.
El Promedio Industrial Dow Jones cerró con una caída de 372 puntos, 3.3%, ubicándose en 11 mil 15.69 puntos, luego de registrar pérdidas aun más profundas la mayor parte de la jornada. El índice Standard & Poor's 500, que incluye un mayor número de títulos, finalizó la sesión con un descenso de 3.8%. Las materias primas y los metales preciosos, incluyendo el oro, la plata y el cobre, lograron grandes ganancias debido a que los inversionistas buscaron protegerse ante el declinante dólar.
Coronando un día de volatilidad, los precios del petróleo se dispararon 16% --su avance más fuerte en un solo día-- para finalizar en 120.92 dólares el barril. Algunos analistas consideraron que el ascenso fue fundamentalmente una casualidad derivada de las escasas negociaciones registradas en el día de expiración de un contrato de futuros clave. El contrato para entrega en noviembre, con mayor liquidez, también subió, pero el avance fue más modesto, 6%, cerrando en 108.97 el barril.
Una sensación de inquietud se apoderó del mercado, en medio de la obsesión de los inversionistas por el tamaño y los detalles del plan de rescate del gobierno y las preocupaciones de que impulse la inflación y deprima más el valor del dólar. El billete verde cayó a 1.4804 frente al euro al acercarse el cierre de las operaciones en Nueva York, comparado con 1.4470 al cierre del viernes.
Los inversionistas en busca de seguridad mostraron preferencia por productos básicos como el oro y se alejaron de los papeles del Tesoro. Este comportamiento mostró que los inversionistas consideraron que las coberturas tradicionales como los metales preciosos son más confiables que los bonos emitidos por el gobierno, que podría enfrentar una espiral de deuda provocada por el plan de rescate.
"La incertidumbre sigue mandando", indicó Ryan Detrick, estratega de Schaeffer's Investment Research. Y Tom Bentz, analista de energía de BNP Paribas, señaló, "¿qué puedo decir? Todos los mercados están fuera de control en este momento".
Las preocupaciones se centraron en Washington, donde el presidente urgió a la aprobación del plan, pero los demócratas lo cuestionaron y buscan incluir sus condiciones.
Wall Street, entre tanto, sigue inmerso en un remolino. Con tantas cosas dependiendo del resultado de las maniobras políticas de esta semana, los inversionistas se muestran recelosos de poner su dinero en compañías financieras antes de tener una mejor idea de lo que va a pasar. Las acciones de Bank of America, Citigroup y Wachovia registraron bajas.
Los títulos de Goldman Sachs cayeron 7%, mientras que Morgan Stanley subió ligeramente luego de la noticia de que el banco más grande de Japón, Mitsubishi UFJ Financial Group, planea comprar una amplia porción del banco.
"Hemos visto cambios tan dramáticos en el panorama financiero en los últimos días, que es comprensible que exista cautela en el mercado", indicó Martin van Vliet, economista de ING Group en Amsterdam. (Traducción: Gregorio Narváez).
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