Los dos últimos grandes bancos de inversión en Estados Unidos Goldman Sachs y Morgan Stanley dejarán de serlo para convertirse en consorcios bancarios.
La Reserva Federal explicó la noche del domingo que había aceptado una solicitud de los bancos de inversión para modificar su esfera de negocios.
El cambio les permitirá crear bancos comerciales que podrán recibir depósitos, lo cual incrementará los recursos de ambos instituciones.
La reestructuración de los dos proverbiales bancos de inversión representa un paso más en la transformación más profunda que ha tenido Wall Street desde la Gran Depresión de la década de 1930.
Las dos firmas pidieron su cambio, aun cuando el Congreso y la administración Bush se apresuraron en aprobar un rescate de 700 mil millones de dólares para las compañías financieras. Fue una tenue aceptación de que su modelo de financiamiento e inversión se había vuelto demasiado arriesgado y de que necesitaban un colchón de depósitos bancarios como los que habían mantenido a los grandes bancos comerciales como Bank of America y JP Morgan Chase relativamente a salvo en la reciente conmoción.
También es una vuelta de tuerca para la cultura de Wall Street con sus bonos de siete dígitos y exorbitantes salarios incluso para ejecutivos medios. Y de manera efectiva reposiciona a Wall Street a la manera en la que estaba estructurado antes de que el congreso aprobara (durante la Gran Depresión) una ley para separar la banca de inversión de la banca comercial, y a la que se conoció como la Glass-Steagal.
Al convertirse en compañías de banca de inversión, las firmas aceptan someterse a reglas más estrictas de supervisores bancarios de varias agencias gubernamentales y no solamente ante aquellas de la comisión de Seguros y Cambios. Ahora las compañías se verán más como bancos comerciales, con mayor claridad, mayores reservas de capital y menos riesgos.
* Con información del NY Times
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