Pese al triunfo de México esta tarde en el punto de dobles, el desenlace de la serie Copa Davis por la permanencia en el Grupo Uno Zona Americana aún es incierto, sostuvo hoy el capitán uruguayo José Luis Damiani.
El coach uruguayo recordó que su equipo era favorito sólo en la cabeza de la prensa mexicana, pero en la realidad, ante condiciones adversas como la pelota, la cancha y el público, el duelo es bastante cerrado y aún queda mucho por escribirse.
Damiani aclaró que el punto de dobles sólo es el 20 por ciento de la serie, y al quedar dos sencillos por jugar, restan dos quintas partes por delante por lo que aún nada está decidido.
Apuntó que mañana enfrentarán a tres rivales, Bruno Rodríguez, Daniel Garza y el jueceo, que hace las líneas muy delgadas para los visitantes y gruesas para los de casa.
De ninguna manera dio por descartados a sus muchachos, quienes, recordó, ya en otras ocasiones se han repuesto de una desventaja de 1-2 ganando los dos últimos encuentros.
Pablo Cuevas, jugador número uno de Uruguay, dejó de lado las justificaciones por segundo día consecutivo y manifestó que se toparon ante una pareja conformada por Miguel Gallardo y Víctor
Romero que jugó muy bien para agenciarse el crucial punto de dobles.
Aunque se nota de pésimo talante, pues se pensaba que él solo podría lograr los tres puntos para ganar la serie y, por el contrario, ya lleva dos derrotas, Cuevas (130 ATP) aseguró que se
siente "bárbaro" físicamente para ganar el cuarto juego ante Bruno Rodríguez y mantener a Uruguay con vida.
A su vez, Marcel Felder todavía tenía el gusto de su "increíble" victoria sobre Rodríguez, en la que estuvo 2-5 abajo en el cuarto set, 2-6 en el "tie-break" y quitándose ocho puntos para partido se quedó con el triunfo.
"Fue increíble cómo pude venir de atrás", dijo Felder, quien se dijo en estupenda condición física gracias al trabajo de todo el año, incluido el de altura, por lo cual se siente a plenitud para disputar un quinto punto, ante Daniel Garza, que podría ser el decisivo.
nga / sc