Dos bombarderos supersónicos rusos Tu-160 regresaron a la base de Engels, a unos 800 kilómetros al sureste de Moscú, después de una visita de ocho días a Venezuela en el curso de la cual realizaron varias misiones sobre aguas internacionales del Caribe y el Atlántico Sur, informaron hoy las agencias rusas.
Los dos aparatos, el "Alexandr Molodchi" y el "Vasili Senkó" realizaron un vuelo directo desde Caracas a la base Engels, en el que emplearon poco más de quince horas.
El comandante en jefe adjunto de la Aviación Estratégica de Rusia y piloto de uno de los aviones, general mayor Alexandr Afinoguéntov, destacó que por primera vez un Tu-160, el avión de guerra más grande del mundo, efectúa un vuelo de más de quince horas y reposta combustible en vuelo.
"Se repostó en vuelo en una zona junto Gran Bretaña, donde los aparatos recibieron 25 toneladas de combustible" , dijo Afinoguéntov en unas declaraciones a la agencia oficial RIA-Nóvosti.
La ruta de regreso pasó sobre aguas internacionales del Atlántico y el Ártico.
Los TU-160 ("Blackjack", según clasificación de la OTAN) son capaces de portar doce cohetes de crucero con ojivas nucleares o convencionales y 40 toneladas de bombas.
Según la Fuerza Aérea de Rusia, el "Alexandr Molodchi" y el "Vasili Senkó" no llevaban armas nucleares a bordo.