En México existen 2 millones 800 mil jóvenes que están fuera de la escuela, por lo que la reforma constitucional para hacer obligatorio el bachillerato contribuirá no sólo a brindar mayores oportunidades educativas en un nivel que se ha convertido en "cuello de botella" en el sistema educativo sino a consolidar la democracia de México, planteó el presidente de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, Tonatiuh Bravo Padilla.
Después de insistir que el legislativo emprenda una reforma al artículo Tercero Constitucional para hacer obligatorio los tres años de la educación media superior, el diputado perredista argumentó que en caso de aprobarse "sería un mecanismo para la profunda transformación y consolidación de este sistema educativo tal como sucedió con la secundaria cuando en 1993 se hizo obligatoria".
Explicó que de acuerdo con el informe de la Unesco en el año 2007 la tasa de reprobación en México en el bachillerato fue de 32.9 por ciento, casi la tercera parte de los estudiantes que asisten a la escuela; la deserción escolar fue de 15.5 por ciento; y la eficiencia terminal fue la más baja de todos los niveles educativos al lograr obtener su certificado sólo 6 de cada 10 alumnos inscritos.
"Estos datos son preocupantes y permiten inferir que el nivel medio superior se ha convertido en cuello de botella sabemos", que requiere mejorar su cobertura y calidad.
cgb