El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal realiza este martes su penúltima reunión de política monetaria del año, en medio de la convulsión financiera que desencadenó el descalabro de Lehman Broters y la venta de Merrl Lynch.
Los principales mercados asiáticos registraban este martes fuertes caídas, como las registrados el lunes en América y Europa, luego que el banco de inversión estadounidense Lehman Brothers se acogió a la protección por quiebra, su rival Merrill Lynch acordó su venta y la Reserva Federal decidió ayudar a la lastimada industria financiera.
En este mismo marco, el secretario de Comercio Henry Paulson hablará este día de los próximos pasos del gobierno federal estadounidense para contener los efectos de la crisis económica, en un foro de la Institución Brookings.
Estos drásticos movimientos en los cimientos de Wall Street podrían no ser los últimos.
Mientras Lehman apagaba la luz y Merrill Lynch perdía su independencia, el gigante de las aseguradoras American International Group (AIG) llamaba a la puerta de la Reserva Federal, en busca de los 40 mil millones de dólares que necesita para sobrevivir.
En Europa, para hacer frente a la crisis, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra inyectaron decenas de miles de millones en el mercado para sostener a sus bancos comerciales.
Por su parte, 10 de los principales bancos del mundo, desde el Deutsche Bank hasta el Goldman Sachs Group, unían sus fuerzas al crear un nuevo fondo de emergencia de 70 mil millones de dólares para protegerse de las consecuencias de la quiebra de Lehman.
En Wall Street, el Dow Jones perdió 4.42% (504.48 puntos) para ubicarse en 10 mil 917.51 unidades, su mayor caída desde los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.
Las bolsas europeas también siguieron la inercia como el Ibex-35 español que perdió 4.5% (la cuarta mayor del año) hasta los 10 mil 899 puntos.
En tanto, el Nikkei de la Bolsa de Valores de Tokio inició este martes sus operaciones con una fuerte caída de 487.78 puntos (3.99%) para quedar 11 mil 726.98 unidades.
Mientras los mercados financieros sufrían el descalabro, el gobierno de Estados Unidos ha defendido su decisión de no intervenir en el último capítulo de la crisis originada en el país hace ya 14 meses.
Ante la crisis, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Hank Paulson, dijo que en ningún momento consideró apropiado arriesgar el dinero de los contribuyentes para salvar a Lehman, pero el fin de semana mantuvo negociaciones para intentar salvar a la firma, el cuarto banco de inversiones del país.
A su vez, al gobierno también le debió inquietar poner más dinero público en juego, después de que hace una semana colocara sobre la mesa miles de millones de dólares para evitar la caída de las compañías hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, semipúblicas y que avalan casi la mitad de los préstamos inmobiliarios del país.
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