La Procuraduría de Justicia solicitó y obtuvo el arraigo de tres detenidos en uno de los predios recientemente cateados en el Fraccionamiento Brisas de esta ciudad, que inicialmente se pensaba tendrían que ver con el asesinato de 12 narcomenudistas ocurrido el 28 de Agosto pasado y cuyos cuerpos fueron abandonados en montes de la ex Hacienda Chichí Suárez y del municipio de Buctzótz al oriente del estado, pero que finalmente serían los responsables de amenazas de secuestro a varios empresarios y extorsión alcaldes y funcionarios locales.
De las investigaciones, resultó que uno de los detenidos y arraigados, José Francisco Quijano Quintal es profesor de una escuela en Umán y colaborador de Antonio Patrón Laviada, hermano menor del ex gobernador y actual director de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), Patricio Patrón Laviada.
Los otros dos detenidos, Daniel Arellano Hernández de Guerrero y Ricardo Pérez Cruz de oficio moto-taxista en Mérida, ingresaron a un predio del Fraccionamiento Brisas el jueves pasado, tras un cateo y el aseguramiento que hicieron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), quienes finalmente los detuvieron.
En las primeras investigaciones se pensó que tenían conexión con los asesinatos de los 12 narcomenudistas que fueron degollados semanas atrás, pero luego se estableció que eran delincuentes que operaban extorsionando vía telefónica y pidiendo dinero bajo la amenaza del secuestro a varios empresarios locales.
Los tres detenidos fueron arraigados por un plazo de 30 días por orden del Juzgado Séptimo de Defensa Social.
Las investigaciones de la Procuraduría -según confirmó el Subprocurador Rafael Acosta Solís- no descartan que los detenidos conozcan y sepan del asesinato de los narcomenudistas. En tanto se define si tuvieron o no que ver en el suceso, el caso se seguirá manejando a nivel local y no se trasladará el caso de la PGR que es la dependencia encargada de investigar sobre la ejecución a 12 narcomenudistas locales.
cgb