El huracán "Ike" ha reducido su intensidad en las últimas horas, pero se mantiene todavía como un poderoso ciclón de categoría uno con vientos de 130 kilómetros por hora, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.
Conforme se reduce la fuerza de los vientos, el ciclón ha aumentado su velocidad de traslación a 26 kilómetros por hora en su trayectoria por el sureste de Texas y tras dejar el área metropolitana de Houston con graves daños económicos.
Más de cuatro millones de personas se encuentran sin energía eléctrica y se necesitarán de dos a tres semanas para recuperar la normalidad, según el alcalde de Houston, Bill White.
Luego de tocar tierra hacia las 07:00 en la ciudad costera de Galveston, el ojo del ciclón mantuvo una trayectoria hacia el área metropolitana de Houston y prosigue hacia el noreste.
El CNH informó hoy que el ciclón "Ike" seguirá en dirección noreste durante el resto del día y que sus vientos se mantendrán con la intensidad de huracán por el resto del día, es decir, con una velocidad superior a los 120 kilómetros por hora.
El huracán "Ike" entrará de lleno en la madrugada del domingo en el oeste del estado de Arkansas y paulatinamente reducirá su intensidad hasta convertirse mañana en una tormenta tropical, pero todavía con vientos en torno a los 100 kilómetros por hora.
Los huracanes tienden rápidamente a perder intensidad conforme se adentran en tierra, pero en el caso de "Ike" la reducción de la fuerza de sus vientos es muy lenta, por lo que ocasionará grandes daños en toda la región del sureste de Texas, oeste de Luisiana y mañana, en Arkansas.
"Ike" es un enorme ciclón y sus vientos huracanados se extienden todavía a 75 kilómetros desde el centro y hasta 370 kilómetros los de intensidad de tormenta, es decir, por debajo de los 120 kilómetros por hora.
Todo el área metropolitana de Houston, la cuarta ciudad más poblada de Estados Unidos con 5.6 millones de habitantes, ha sufrido lluvias torrenciales y peligrosos vientos huracanados.
En el aeropuerto internacional de Houston se han registrado vientos superiores a los 131 kilómetros por hora.
Se temen grandes inundaciones por las marejadas con olas de hasta nueve metros y pérdidas económicas multimillonarias, tanto en tierra como en las plataformas petrolíferas del Golfo de México y las refinerías de crudo del litoral.
El CNH también ha advertido del peligro de que se produzcan tornados al paso posterior del huracán, así como en determinadas zonas de Luisiana y Arkansas.
En la actual temporada de huracanes en el Atlántico (del 1 de junio al 30 de noviembre) se han formado diez tormentas tropicales y cinco huracanes.
Los meteorólogos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera estadounidense vaticinaron que esta temporada iba a ser muy activa, con la posible formación de 14 a 18 tormentas tropicales, de las que entre siete y 10 podrían llegar a convertirse en huracanes.
mma