El ministro de Defensa de Bolivia, Walker San Miguel, denunció esta noche la posible entrada al país de sicarios extranjeros que habrían participado en las acciones de violencia en el norteño departamento de Pando.
En rueda de prensa en el presidencial Palacio Quemado, el secretario de Estado anunció además un decreto supremo de estado de emergencia en Pando y la instrucción a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional para brindar seguridad en esa región del país.
"Se ha instruido a que se detecte a personas extranjeras, al parecer sicarios brasileños y peruanos, que han ingresado con armas de fuego para ser detenidos y, de acuerdo a la propia disposición legal, entregarlos a la Fiscalía en el plazo de 48 horas", dijo.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, enfrenta la peor crisis sociopolítica en la historia de esta nación sudamericana que ha desatado violentos enfrentamientos en los departamentos gobernados por la oposición.
El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, general Luis Trigo, rechazó por su parte la intromisión del mandatario venezolano Hugo Chávez en asuntos internos bolivianos y advirtió que "no toleraremos" acciones de grupos radicales.
"Al señor presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y a la comunidad internacional les decimos que las Fuerzas Armadas (de Bolivia) rechazan enfáticamente intromisiones externas de cualquier índole vengan de donde vengan", aseveró Trigo en rueda de prensa.
El jefe castrense, quien sólo leyó un comunicado, precisó que los militares defenderán y conservarán la independencia y la unidad de Bolivia en medio de una de las peores crisis políticas y sociales en la historia de esta nación sudamericana.
El presidente Chávez advirtió la víspera que un eventual magnicidio en contra del mandatario de Bolivia, Evo Morales, le avalaría para apoyar un movimiento rebelde en territorio boliviano,
lo cual fue cuestionado por sectores locales.
nga