Unos 90 mil palestinos acudieron hoy a las mezquitas de Jerusalén, bajo severas medidas de seguridad, para orar en Al Aksa en el primer viernes del Ramadán, mes en el que los musulmanes de todo el mundo observan un ayuno en horas de la luz.
Los rezos iniciaron a mediodía, pero desde horas antes los fieles fluyeron como hormigas por las estrechas calles de la ciudad antigua desde las puertas de acceso en las murallas, que estaban custodiadas por miles de agentes de la Policía israelí.
Fuentes policiales dijeron que unos tres mil agentes participaron en el dispositivo de seguridad, que incluyó el despliegue de efectivos alrededor de las murallas, en las callejuelas de su interior, vigiladas de manera permanente por circuito cerrado de televisión.
Además de estar apostados en los barrios árabes del este y norte de Jerusalén, donde viven unos 230 mil palestinos.
"Sólo dejan entrar a aquellos que tienen la tarjeta azul", afirmó a Notimex, Fuad, un joven de Jerusalén, mientras esperaba en la fila de una de las puertas de la muralla, construida por Soleimán el Magnífico hace cinco siglos.
La "tarjeta azul" es la cédula de identidad israelí, sólo extensible al poco más del millón de palestinos que viven en Israel desde su creación en 1948 y a los habitantes de Jerusalén este, amén del resto de la población de Israel que no es de origen árabe.
Los palestinos de Cisjordania y Gaza no disponen de la tarjeta azul por lo que no pueden acceder de manera libre al que es el tercer santuario de los musulmanes en el mundo, sólo después de La Meca y Medina, ambos en Arabia Saudí.
La tradición islámica establece que el profeta Mahoma fue trasladado de La Meca a Al Aksa durante la "Noche del Viaje" mencionado en las suras 1 y 60 del Corán y de ahí ascendió a los cielos para encontrarse con Dios y con profetas que le precedieron.
Junto a ella se encuentra la Mezquita del Domo de la Roca, el santuario musulmán más antiguo y construido en el Siglo VII, en el mismo lugar en el que la tradición judía ubica el Templo de Jerusalén, destruido por los romanos en el año 70 Después de Cristo.
Pero a pese a las denuncias de Fuad y de otros que estaban en la fila, portavoces policiales israelíes aseguraron que este año sí se ha permitido la entrada de palestinos de Cisjordania.
Una posibilidad que tenían vetada desde que en septiembre de 2000 estalló en ese recinto sagrado la Intifada de Al Aksa, la segunda revuelta palestina para independizarse de Israel.
La fuentes policiales aseguraron que este viernes se permitió la entrada al también llamado en árabe "Santuario del Noble" a palestinos de Cisjordania mayores de 50 años sin necesidad de solicitar permiso.
Además a varones casados de entre 45 y 50 años y a mujeres casadas de entre 30 y 45 años con autorización previa.
"Este año hay mucha más gente que en años anteriores y sé que algunos familiares míos de Bir Nabala (al sur de Ramala) tenían previsto venir", confirmó Daud, un palestino de Jerusalén de 52 años, que lucía un atuendo típico árabe de pies a cabeza pese al sofocante calor.
En previsión de desvanecimientos por las altas temperaturas y el ayuno, por eventuales disturbios, la organización israelí de emergencia, Maguen David, estaba en alerta -un nivel por debajo del máximo-, con unidades móviles apostadas alrededor de las murallas.
La Policía notificó que los únicos incidentes violentos se registraron este viernes fuera de Jerusalén, en el límite con Ramala, donde unos 100 jóvenes lanzaron piedras a las fuerzas del orden.
El Ramadán, que comenzó el lunes, es el noveno mes del calendario lunar musulmán y desde la fundación de esta religión sus creyentes guardan un ayuno absoluto desde el alba hasta el anochecer, en cumplimiento del que es uno de los cinco pilares del Islam.
Según la tradición islámica, seguida por unos mil 200 millones de personas en el mundo, en este mes Mahoma recibió la revelación del Corán y es por ello un período de acercamiento a Dios y a las tradiciones y observado hasta por los más seculares.
En él se suele profesar, más que en otro período del año, la caridad -otro de los cinco pilares del islam-, y son frecuentes los encuentros familiares.
En línea con el ambiente de distensión en la región y las negociaciones de paz desde hace un año, Israel autorizó la entrada a Jerusalén de creyentes de Cisjordania, no así de Gaza que está gobernada por el movimiento radical Hamás.
También permitió la entrada de palestinos-israelíes al territorio bajo jurisdicción de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que preside Mahmoud Abbas, y facilitó el traspaso de donaciones de alimentos para palestinos en prisiones israelíes.
Las negociaciones de paz comenzaron en noviembre de 2007 por iniciativa de Abbas y del primer ministro israelí, Ehud Olmert, con el plazo de poco más de un año, el final del mandato del presidente estadunidense George W. Bush, para completar el acuerdo.
Aunque a estas alturas el tratado parece poco probable, Daud, en una muestra de optimismo afirmó que "Inshalah (Si Dios quiere.) Ojalá, así el año que viene podremos venir todos los palestinos a rezar a Jerusalén".
jigh