Esta noche
fue de fiesta para los sudcalifornianos. Su paisana, Paola Espinosa, llegó a su
tierra para ser festejada. Miles de paceños se concentraron en el kiosco del
Malecón costero para ovacionar a la joven medallista olímpica.
Los
asistentes esperaron por lo menos dos horas antes de que llegara, hacia las 21:00
–hora local- la campeona, quien junto con Tatiana Ortiz, conquistara el bronce
en la prueba de clavados sincronizados desde la plataforma de 10 metros en los juegos Olímpicos
de Beijing.
En medio de
una verbena popular, con la actuación de grupos musicales, el cielo iluminado
por fuegos artificiales, caras sonrientes de niños, jóvenes y adultos gritando
¡Paola, Paola, Paola!, llegó la clavadista de 22 años quien solo en el 2007 se
adjudicó una decena de medallas, cuatro de ellas en los Juegos Panamericanos de
Río y no conforme, otras cuatro, en la Universiada Mundial
celebrada en Bangkok.
“Estoy muy
contenta de estar en casa otra vez”, expresó Paola a su llegada, quien
visiblemente emocionada, agradeció la bienvenida y mostró con orgullo su
medalla de bronce.
“Me costó
mucho trabajo. Mis compañeros deportistas y yo dejamos el corazón en Juegos
Olímpicos y así pudimos llegar a México y a nuestros estados muy felices por un
buen resultado”, añadió.
Al
felicitar a la medallista de bronce, el gobernador del estado, Narciso Agúndez,
también reconoció el desempeño de los sudcalifornianos Gerardo Martínez Dibene,
Jazmín Bataz y Carmen de la
Fuente, quienes de igual modo participaron en las pasadas
olimpiadas.
“Por
primera vez el estado de Baja California Sur lleva cuatro competidores a unas
olimpiadas internacionales. Han dejado muy en alto el nombre de Sudcaliforniana”,
sostuvo el mandatario perredista.
Y poco
antes de finalizar el evento, Agúndez entregó a Paola las llaves de una casa
ubicada en el fraccionamiento Villas del Encanto de la capital paceña.
Al despedirse
de los asistentes, para quienes la fiesta apenas comenzaba, la clavadista dijo
que trabajará mucho más para llegar a Londres 2012 mejor preparada física y
mentalmente y anunció que abrirá un centro acuático para entrenar a los
talentos sudcalifornianos.
“Es el sueño de mis papás toda la vida y hoy tengo la oportunidad de
poder hacérselos realidad. Ojala y todo salga como yo espero”, finalizó, para
dejarse tomar una serie de fotografías con admiradores, niños y niñas de todas
las edades, quienes no dejaban de vitorear a su paisana.