La Arquidiócesis de México urgió al Poder Legislativo a reformar la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público para que todos los prelados tengan derecho de pronunciarse en términos morales sobre temas sociales como el aborto.
En un editorial lamentó que "la intolerancia y el odio a la Iglesia lleven a que algunos diputados quieran callarla, prohibiendo que los sacerdotes y los bautizados cumplan con su misión de predicar la verdad divina" al pronunciarse contra el aborto.
En ese tenor, acusó de ignorantes e intolerantes a los asambleístas que han solicitado aplicar la Ley de Asociaciones Religiosas al cardenal Norberto Rivera Carrera por sus declaraciones
contra la despenalización del aborto.
Recordó a estos legisladores que la Constitución otorga derecho de libre expresión a todos los mexicanos, no obstante indicó que a fin de evitar que la Ley de Asociaciones Religiosas sirva de pretexto para no reconocer este derecho a los religiosos, se debe modificar.
Esta petición no sólo la ha formulado la Iglesia Católica, sino que otras asociaciones religiosas también han solicitado a los diputados federales, de manera respetuosa, que modifiquen dicha ley, afirmó.
"Al parecer algunos diputados locales aún no están enterados de que las Iglesias, y en este caso, la Católica, tiene facultad legal para cumplir con su obligación de transmitir con fidelidad a sus feligreses las enseñanzas de Jesucristo, entre ellas el inalterable precepto divino: No Matarás".
Pidió a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) esforzarse por mirar la viga en su propio ojo, y comenzar con la revisión al libro sobre sexualidad, editado por el gobierno de la
ciudad en el cual, aseguró, los autores violan el Estado laico.
Explicó que el Gobierno del Distrito Federal pretende en este texto educar de la mano de organizaciones "seudo católicas" como Católicas por el Derecho a Decidir "en un malogrado estilo que sólo puede ser calificado como manipulación religiosa y teológica con fines abortistas".
En su editorial, la Arquidiócesis insiste en la posición de la Iglesia sobre que la despenalización del aborto contrapone la ley civil con la de Dios.
"Aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación haya votado a favor de la horrenda práctica de la interrupción del embarazo, ningún legislador tiene facultades para cambiar los preceptos de Dios", subrayó.
nga