El cambio de roles de género son frecuentemente fuente de conflicto entre mujeres y hombres, pues éstos sienten amenazada su identidad masculina y creen que pierden su poder y privilegios.
La especialista en prevención de la violencia Christauria Welland precisó que la violencia con la pareja es a grandes rasgos de dos tipos.
La instrumental, donde el hombre quiere controlar a la mujer y lastimar; y la de aquellos que no saben controlarse, son celosos, dependientes, guardan sus emociones y luego estallan.
Al hablar en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, en el ciclo "Tratamiento psicológico del hombre violento", la experta precisó que los primeros son los más peligrosos y difíciles de tratar.
La psicóloga precisó que mientras a los otros sólo les hace falta aprender a controlarse, cambiar la manera en que piensan de sí mismos, de la mujer y de su relación de pareja.
En un comunicado, indicó que su meta es que un día no muy lejano es que alguien con arraigadas ideas machistas y contra las mujeres piense, reflexione y se dé cuenta de los beneficios de la igualdad.
Además de que cuestione la forma de ser que siempre ha tenido, usualmente aprendida en su familia, y se pregunte si funciona para él o quizá hay un camino mejor.
Mencionó que en 2006, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, levantada entre 133 mil 398 mujeres arrojó que 43.2% sufrieron violencia a lo largo de la relación con su última pareja.
Mientras que 37.5% sufrieron violencia emocional, 23.4% violencia económica, 19.2% violencia física y nueve por ciento violencia sexual.
Asimismo 39.7% tuvieron incidentes de violencia comunitaria, 15.9% de violencia familiar, 5.8%, de violencia patrimonial, 15.6% de violencia escolar y 29.9% de violencia laboral.
fml