El viernes pasado la joven cantante inglesa, conocida no sólo por su música soul innovadora, sino también por sus excesos en el consumo de drogas, suspendió un concierto en París. Iba a actuar en el festival Rock En Seine en la capital francesa, pero canceló al último momento.
Fuentes señalan que no apareció porque estaba en un ‘estado de relajación espiritual’. Supuestamente la artista ha descubierto el canto budista Nam Myoho Renge Kyo.
“Un miembro de su banda le introdujo al canto budista. Canta diariamente 10 minutos en la mañana, y 10 minutos antes de dormir”, afirmó una fuente cercana a Winehouse al periódico inglés The Sun.
Winehouse ha adquirido notoriedad por su uso de drogas como el crack y la meta anfetamina conocida como cristal.
El abuso llegó a tanto exceso que el año pasado tuvo episodios de arritmia cardiaca y enfisema pulmonar.
Su nueva espiritualidad supuestamente la ayudaría a arreglar su vida. Segun el tabloide británico, “trae consigo un collar de cuentas con el cual canta. Lo guarda en una bufanda roja”.
El Nam Myoho Renge Kyo es un mantra que pertenece a un especie de budismo llamado Nicherin Daishonin. Deriva de la filosofía del primer Buda histórico, Siddhartha Gautama, quien vivió en la India alrededor de 500 años antes de Cristo.
Entre las estrellas, hay varios seguidores del budismo, como Kate Moss, Britney Spears y Paris Hilton.
Menos relajados que Amy Winehouse están los organizadores del festival parisino. Furisosos por la suspensión del concierto están considerando pasos legales contra la artista.