Apenas
hace unos días inició la nueva gira mundial de Madonna, Sticky & Sweet, y la cantante ya
enfrenta la molestia de su equipo de producción, pues sus integrantes
consideran que son tratados como "personas de segunda".
Y
es que mientras la Reina del Pop, se
alojó en un castillo que cuesta 11 mil libras (unos 19 mil dólares) la noche,
luego de su concierto en Francia, su staff fue acomodado en un hotel barato,
informó la página welt.de.
"Todos
están furiosos con ella y algunos quieren abandonar el tour. Sienten que son
tratados como ciudadanos de segunda clase, a pesar del duro trabajo que han
realizado en los últimos meses", informó una fuente cercana al equipo de
producción.
"Para
empeorar las cosas, son obligados a permanecer en lugares horribles y viajar en
vuelos de bajo costo, mientras ella se regodea en el lujo. Varios de ellos
están considerando dejar el tour si las cosas no mejoran", declaró la misma
fuente.
Madonna
viajó en un jet privado junto a su familia directo al castillo Saint Jeannet
del siglo XI,. Además, la cantante exigió para el show en Niza del pasado
martes un helicóptero que la llevara de regreso al castillo, también pidió un
equipo de 6 esteticistas, su propio chef y quiropráctico.
cvtp