Durante la marcha comenzó a ser evidente el intento de organizaciones por controlar la marcha, pero quedó en evidencia la división que existe entre México Unido Contra la Delincuencia y cuya presidenta, María Elena Morera no se sumó a la caminata de inconformidad que se realizó este sábado.
A pesar del objetivo común de la protesta contra la inseguridad pública en México, las primeras divisiones entre grupos de la sociedad civil comenzaron a ser evidentes esta tarde en el Zócalo, donde convergieron más de 15 organizaciones y ciudadanos inconformes por el clima de violencia que se vive en México.
Muchas de las organizaciones rechazaron gritar consignas a favor de sí mismas, y cuando escucharon que alguien pretendía hacerlo iniciaron una gritería de "México, México, México" y que acalló cualquier división.
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