El inicio de la marcha contra la inseguridad pública se da en forma de parto adelantado. Media hora antes, a las 17:30 hrs., la gente grita a sus representantes: "¡Ya vámonos! ¡vámonos!".
Y la descubierta empieza a andar sobre el paseo de la Reforma y muestra una manta en la que expresa la consigna: "Todos queremos seguridad, justicia y paz".
Hay gritos de repudio a la incapacidad del gobierno. Minutos antes, a las 17:20 hrs., echaron al secretario de Seguridad Pública del DF, Manuel Mondragón Kalb, quién se alejó del Ángel de la Independencia en una motocicleta roja en la que había llegado.
-¡Corrupto, corrupto!
-¡Rata! ¡rata!
A coro la multitud reunida, vestida de blanco, expulsó al funcionario:
-¡Fuera!
El tránsito en el paseo de la Reforma no fue interrumpido por la policiá local como es costumbre, sino hasta que la multitud ocupa el asfalto y empieza a concentrarse en la glorieta del monumento a la Independencia.
Delante de la vanguardia se han formado grupos con exigencias de que sea resuelto el caso de Hugo Wallace, y en torno de la columna que se va formando hay un asedio: vendedores de banderines, playeras, paraguas con leyendas alusivas a la protesta; lámparas, encendedores, veladores, cacahuates.
La marcha tropieza con lo inaudito: organilleros, enmedio del asfalto que piden cooperación.
El pavimento está humedo, el cielo gris. Un aguacero de las 16:40 empapó a la gente más animada, y hay la esperanza de que no llueva más.
Al centro de la fila de dirigentes avanza José Antonio Ortega, integrante del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública, quien en una declaración previa exige que el presidente Felipe Calderón remueva del cargo de secretario de Seguridad Pública Federal a Genaro García Luna.
La marcha toma velocidad y la gente empieza a unirse en un coro:
-¡Mé-xi-co ¡Mé-xi-co!
Y empieza a cobrar forma la consigna de la jornada:
¡Si no pueden, renuncien!
vrs/grg