En la lucha contra la delincuencia organizada puede caer desde un juez, un alcalde, un gobernador, un legislador y hasta un presidente de la República, porque el problema vivirá "cosas peores" a las que vivió Colombia en la década de 1970, advirtió el senador perredista René Arce Islas, miembro de la Comisión de Seguridad Nacional de las cámaras de Senadores y Diputados.
Al reunirse con empresarios de este puerto, quienes reclamaron acciones para frenar la delincuencia, no sólo en Acapulco, sino en todo el país, el legislador perredista sostuvo que "vale la pena dar el combate".
"Va a ser un combate que nos va a costar mucha sangre, muchas vidas. Donde van a caer jueces, legisladores, presidentes municipales, quizá gobernadores y a lo mejor hasta un presidente de la República. Pero que vale la pena dar este combate si a cambio de ellos dejamos a nuestra generación un país limpio, pero que hay que entrarle. Pero que no le podemos entrar si no convocamos a toda la sociedad a que nos oiga, porque va a ser una lucha muy difícil en contra del crimen organizado", dijo.
El PRI y el PAN no nos quisieron hacer caso. Advertimos que estábamos entrando en un proceso peor que vivió Colombia en los años 70. En México se van a vivir cosas peores que las que vivió Colombia y que advertíamos que era necesario un acuerdo de estado, donde dejáramos de lado diferencias y divergencias para poder juntos entrar en ese combate".
Sin embargo, el senador incluso repartió culpas entre sectores de la sociedad, pues aseguró que ha habido empresarios y hasta en la Iglesia que han usado dinero del narcotráfico.
"Muchos empresarios han hecho uso de los recursos del narcotráfico y del crimen organizado para armar grandes empresas. Hasta la Iglesia le ha entrado a ese negocio", fustigó.
René Arce, miembro de la corriente Nueva izquierda, que lidera Jesús Ortega, incluso aprovechó para criticar a quienes al interior de su partido, el PRD, no le gustó el acuerdo nacional contra la inseguridad firmado la semana pasada entre los tres poderes de la Unión, el Ejecutivo, legislativo y Judicial.
"Qué bueno, incluso los del PRD, aunque algunos aceptaron a regañadientes ir ahí, porque también es un error no entender que hay razones de Estado que están por encima de nuestras de nuestras propias siglas. La seguridad es una de ellas. Nosotros no podemos anteponer nuestras diferencias con Calderón al asunto de la seguridad, porque eso es una irresponsabilidad. Afortunadamente en el PRD empezaron a dar cuenta que también hay que entrar a las políticas de Estado. Qué bueno".
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