La decisión de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en torno a la controversia de constitucionalidad de la ley que despenaliza la interrupción del embarazo en el Distrito Federal podría estar condicionada a las posturas personales y "al temor de ser tachados como conservadores", así lo consideró Ingrid Tapia del Centro de Formación Integral de la Mujer, organización en contra del aborto.
Durante una conferencia de prensa, la especialista en derecho aseguró que subsiste la posibilidad de que el fallo de la Corte sea a favor de la constitucionalidad y de ser así, "la Corte va ser tan impopular como los asambleístas", debido a que la sociedad rechaza las reformas a la ley de Salud de la ciudad que permiten la interrupción del embarazo antes de la doceava semana.
Esto debido a que en menos de un año los capitalinos que apoyaban el aborto pasaron del 18 al 6% de acuerdo, según un estudio hecho por consultora Alducin y Asociados. En tres momentos distintos, noviembre del año pasado y en marzo y junio del presente, el 24% de los entrevistados que desde el inicio manifestaron su desaprobación aumentaron del 21 al 32%.
Con estas cifras, Ingrid Tapia argumentó que de declararse constitucionales las reformas que permiten el aborto "la sociedad estaría disociada de la clase política" ya que los ministros actuarían en contra de lo que "quiere, piensa y siente la ciudadanía".
Por ello, confió en que la Suprema Corte de Justicia apoye el dictamen del ministro Sergio Aguirre Anguiano que considera la inconstitucionalidad de la norma y "que no tengan temor de mostrarse como una Corte conservadora de la vida".
cgb