El gobierno colombiano sostuvo contactos con frentes de guerra de las FARC y el ELN para conseguir la desmovilización de sus estructuras a nivel regional, sin considerar las cúpulas, informó hoy el diario El Colombiano.
El comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, señaló en entrevista que publica este domingo el sitio digital del periódico que la nueva estrategia apunta al desarme regional de los frentes y bloques de los dos grupos rebeldes.
"Creemos que es posible avanzar en negociaciones y ofrecerles una salida digna. Venimos haciendo un análisis cuidadoso de la situación, de hecho hemos tenido contactos con algunos mandos importantes de frentes", precisó Restrepo.
Aseguró que el gobierno del presidente colombiano Alvaro Uribe Vélez ve viable la desmovilización rebelde por bloques, razón por la cual "hay que enviar un mensaje para que ellos den el paso con confianza".
Según el funcionario, existe un distanciamiento de las cúpulas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de sus bases.
Explicó que a un problema de comunicación entre los líderes y los frentes de guerra se suma el cansancio de los hombres y la pérdida del sentido de lucha, por lo que "creemos que hay una situación madura para las desmovilizaciones colectivas".
"Hay temor entre muchos de ellos y sus mandos. Quieren dejar las armas, pero entre ellos no tienen la confianza para plantearlo y es hora que lo hagan, que entiendan que el gobierno está dispuesto a brindarles las condiciones para esto", dijo Restrepo.
Recordó que quienes acepten dejar las armas para reincorporarse a la vida productiva de Colombia pueden aspirar a una pena alternativa o recibir beneficios legales adicionales.
Las FARC y el ELN, que reúnen a más de 20 mil hombres armados en sus filas, han descartado por ahora un diálogo directo con el gobierno de Uribe Vélez, al que califican de "militarista y guerrerista".
sc